En este día soleado en el monte
escuchamos el canto precioso de la calandria
y andamos y recorremos los pedregales
y luego más tarde al llegar al pequeño río
son los cantos de los pardos ruiseñores
los que nos alegran y nos acompañan.
Una hermosa jornada de primavera
en este encuentro con la naturaleza
y a los pocos días nos vamos al parque
tan conocido y frecuentado de nuestra ciudad
y vemos gorriones y mirlos y palomas y tórtolas
y al llegar al estanque le echamos
de comer a su variedad de patos
y a los cisnes y a otras aves
que viven en este lugar tan visitado
de esta bella ciudad andaluza que habitamos.
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