miércoles, 10 de diciembre de 2025

AQUEL DÍA DE OTOÑO GRIS FUE PARA NOSOTROS

 Aquel día de otoño gris fue para nosotros 

algo mágico, muy dulce y de ensueño.

Paseamos por la alameda de blancos álamos,

bordeando las avenidas y también el río,

purificamos nuestros corazones sedientos 

con el más celeste amor que nació en nosotros.

Ese día otoñal fue lo mejor de nuestras vidas,

supimos lo que era la joya del amor,

de nuestro sentimiento que sigue vivo

y más puro y floreciente que nunca.

Los sueños y las ilusiones se disparan

en nuestras almas y en nuestro espíritu 

y el duende se extiende, se dilata

y fluye y se dulcifica en nosotros,

ese duende de los álamos blancos 

que corre en nuestras entrañas y en todo

nuestro mundo como un enorme universo.

El día de otoño, las alamedas,

el gris del cielo húmedo y el amor,

nuestro sólido y grandioso y fértil 

horizonte de pasiones que vino

y que se quedará para siempre con el recuerdo 

de la estación, de los árboles y la lluvia.

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