lunes, 5 de octubre de 2026

EL TRABAJO

 "Ganarás el pan con el sudor de tu frente". "Trabaja en algo. para que el diablo te 

encuentre siempre ocupado". "Si todo el año fuese fiesta, divertirse sería más aburrido 

que trabajar" (Shakespeare). "No puedo parar de trabajar. Tendré toda la eternidad 

para descansar". (Teresa de Calcuta), "Ama el trabajo y no dejes que nazca la mala

hierba de la ociosidad" (William Penn). "Encuentra la felicidad en el trabajo o no 

serás feliz (Palinurus). "Un hombre feliz es aquel que durante el día por su trabajo 

y de noche por su cansancio no puede pensar en sus cosas" (Gary Cooper). Estas son

algunas frases que me han gustado sobre el trabajo. Trabajar, algo necesario y

fundamental en la existencia humana, porque es lo que mueve el mundo y hace que 

podamos sobrevivir y que la vida evolucione mejor; a más trabajo, cuanta más y

mejor gente trabajadora haya, tanto más positivamente evolucionarán las sociedades 

y todo será más próspero y feliz. Para san Josemaría Escrivá, el trabajo profesional 

es algo tan importante y necesario, que el que lo hace con honradez, esfuerzo y

disciplina tiene un camino en su vida para alcanzar la santidad. Yo, personalmente,

admiro ante todo a las personas trabajadoras, a las que carecen de indolencia y

currelan bien siempre que haga falta. Sea en lo que sea, pero que no duden ni se

escaqueen a la hora de tener que hacer un trabajo y la vagancia la dejen fuera de su

vida en todo momento. Prefiero a un Pablo Picasso que trabajaba doce horas diarias

y derrochaba todo su talento artístico a lo salvaje, aunque luego fuera una persona 

cruel y dañina, que a un simpático, cariñoso y buena gente que sea un perro, un 

perezoso que busque en todo momento no hacer nada o hacer lo menos posible.

Un vividor muy amable o un bonachón de lo más gandul: esos sí que no merecen

la pena. Hay que trabajar ante todo y aportar a la sociedad, aparte de los defectos 

y virtudes que se tengan. Pero la virtud del trabajo es la más grande virtud y quien

es muy trabajador, tiene mucho ganado para el cielo. Decía Francisco Umbral que 

este es un país de vagos y llevaba razón. No somos trabajadores como los alemanes 

y otros pueblos. Aquí hay muchos gandules, demasiados, debería de haber muchos,

muchísimos menos y trabajarse más de lo que se trabaja. Así de claro. Un tipo que 

conocí resulta que decía que tenía problemas de dislepsia. Y a consecuencia de esta

discapacidad psicológica no trabajó nunca y acabó buscándose una paguita. Yo la

verdad es que no sé dónde tenía este hombre la minusvalía psíquica, porque al

hablar con él desbordaba inteligencia y sabiduría y razonaba estupendamente.

Pero además era culturista y de los muy disciplinados. Hacía pesas todos los días 

y tenía un cuerpazo enorme, una fortaleza física impresionante. Este hombre se

reventaba de hacer esfuerzo en darle culto a su cuerpo y para eso no se encontraba 

discapacitado. O sea, estaba discapacitado entonces para trabajar en una empresa de

portes, por ejemplo, y emplear todo su poderío físico en hacer algo útil y ganarse un

sueldo honrada y dignamente? Pues está claro que tenía capacidad sobrada, tanto 

física como psicológica, para hacer portes y, por supuesto, para otros trabajos. Pero 

era mejor para él emplear el tiempo en ocio y en hacer unos esfuerzos en musculatura 

que suponen un sacrificio enorme. Mejor eso que trabajar. Desde hace mucho tiempo,

hay juventud que se queda dependiendo de los padres y no busca trabajo y cuando los

progenitores fallecen les coge ya siendo maduritos y a lo que aspiran no es a trabajar,

únicamente a buscarse una pensión y así no hacer nada y a dedicarse a pasarlo bien 

o a estar sin hacer ni el huevo. Y al final lo suelen conseguir y que trabajen otros,

porque desde hace mucho tiempo los gobiernos, con sus políticas corruptas e injustas,

facilitan y resuelven la vida a muchísimos holgazanes. "No se les deben dar pagas a

los gandules vividores, si no quieren trabajar que se mueran de hambre y de asco".

Las pensiones por discapacidad solo se deben reconocer a personas con una gran

invalidez, o sea, enfermos que tengan incapacidad absoluta para cualquier profesión 

un oficio. Pero ahora resulta que aquí hay pagas para todo tipo de personas. Y para 

muchos vividores vagos que están plenamente aptos para currelar. Y así nos va a ir

de bien, porque esto supone una ruina para los países y una quiebra total de los

sistemas estatales y una tragedia total.

MI EVOLUCIÓN CREATIVA

 A lo largo de mi dilatada carrera literaria de más de cuarenta años, mi trabajo o

actividad creadora ha experimentado una evolución. En efecto, en el transcurso 

de tanto tiempo mi proceso intelectual o artístico no ha sido lineal. Mi capacidad o

facultades para escribir, para producir obras literarias, se ha incrementado de 

manera prodigiosa a partir del año 2020. Nunca como en este periodo de tiempo yo

he escrito tan rápido y con tanta eficacia y gozo y relax. La inseguridad o el miedo a

escribir, ese malestar o tensión que me entraba cada vez que me iba a poner a

trabajar, me ha desaparecido. Ahora, misteriosamente, lo que me ocurre es todo lo

contrario: me pongo siempre con ganas, con deseos, con ilusión, con bienestar y

placer. Ya metido en el acto de la creación, lo hago con facilidad, sin tener que pensar 

tantísimo como antes, sin apenas tachar y hacer correcciones, me salen todos los

escritos que redacto como yo quiero, o mejor incluso, sean del género que sean

o sean de la naturaleza que sean. Tengo en la actualidad 59 años y desde principios 

de 2020, mi destino literario ha cambiado de rumbo, infinitamente para mejor, 

a Dios gracias. Como yo escribo en la actualidad, no lo he hecho así de extraordinario

jamás durante bastante más de tres décadas. El trabajo literario ha sido toda una 

vida muy sacrificado para mí, muy duro, de mucho esfuerzo y tensiones, aunque a

pesar de estas dificultades he tenido la virtud de superarme, me costara lo que me

costara, sufriera lo que sufriera. Hoy día no tengo que sufrir para hacer libros de

todo tipo. Y siempre tengo presente a san Antonio de Padua, porque como yo soy

persona de mucha fe cristiana y me he encontrado con la ayuda muy evidente de

mi santo literario, pues nada, a seguir creyendo siempre en él y a estarle muy

agradecido siempre por todos los prodigios creativos que hace conmigo.

DEMASIADOS INVENTOS

 El tema del libro electrónico, que se puso de tan rabiosa actualidad hace años cuando 

apareció y que fue muy bien acogido y se siguió con mucho interés y abundancia de

ventas, hoy día parece que ha caído bastante y los lectores han vuelto a los libros de

 papel, a los libros de toda la vida. Yo lo mismo lo puedo aclarar por mi propia

observación. Mi editora y amiga, quien también es librera, me comentó que el nivel

de ventas de e--book se había reducido muchísimo. Y de esto hace ya unos cuantos de

años. Vaya usted a saber cómo está el panorama ahora. Mientras que hace años se 

veían en los autobuses y el metro y en los bares y en otros lugares a gente leyendo

libros electrónicos, desde hace bastante tiempo estoy comprobando que cuesta ver

a alguien con un libro electrónico. Casi todo el mundo que veo con libros, son de

papel. Las personas se han hartado de modernidades y de inventos --con tal de

inventar ya que se invente de todo, el caso es inventar, sea más útil el invento o

menos, guste más o guste menos--, y en este caso se ha vuelto a nuestros libros de

toda la vida. Se acabó eso de toparse con pantallas por todas partes. Las librerías,

por otro lado. he observado cómo siguen para adelante --al menos en mi ciudad de

Sevilla, hasta donde yo alcanzo a comprobarlo mejor--, por lo que esto quiere decir

que la fiebre de los e--book ya no les afecta para que sus negocios sigan funcionando 

y que sus establecimientos no cierren. Hay quien se cansa de inventos nuevos y yo

creo que en este caso está ocurriendo. Los lectores están ya mucho más por sus libros 

de papel, porque nada decora mejor una casa como unos buenos libros, como una 

hermosa y bien ordenada biblioteca. Quién a estas alturas no cree en la agradable 

compañía y el placer inmenso de acariciar lomos, de manipular y colocar y ordenar 

libros y hojear sus páginas, olerlos, contemplar sus ilustraciones, subrayar lo que 

más interese recordar o hacer anotaciones en los márgenes, etc. Los que se crean

que todo el encanto y la hermosura que es vivir el día a día con la compañía de una

confortable biblioteca se puede cambiar por un aparatito de plástico con un millón 

de libros electrónicos dentro, es que no tiene ni remota idea de lo que es realmente 

un libro y lo que significa y toda la magia y el gozo que transmite a nuestras vidas.

domingo, 4 de octubre de 2026

DESCUBRIR LA LECTURA

 Siempre es hermoso descubrir una actividad nueva, pero doblemente fascinante si se

trata de una ocupación virtuosa que enriquece el espíritu y nos hace la vida más 

ilusionante como es el mundo de la lectura y de los libros. Hay quien se aventura al

universo de la cultura tardíamente, porque para encontrarlo, como en tantas otras

realidades de la vida, no hay fijada una edad. Me viene a la memoria la sobrina de un

amigo mío, que nunca había sido una persona que le interesara la lectura, porque lo

único que había leído es lo que le mandaron por obligación en su época de estudiante

y nada más. Toda una vida sin leer ni un libro y ya con cerca de los cincuenta años,

le vinieron las musas lectoras y se enganchó a esta pasión intelectual pero de una 

manera muy intensa. Todo lo que no había leído durante décadas lo iba a leer 

vorazmente tras la afortunada iniciativa o impulso que. sin duda, le transformó la

vida de una manera muy feliz, provechosa y enriquecedora. En mi caso particular,

la realidad fue parecida, pero algo distinta. Yo fui un pobre lector durante mi infancia 

y adolescencia, el leer en mi vida fue a rachas y me cundía poco. Pero cuajó en mí no

la lectura por derecho, como a esta chica antes mencionada, sino la escritura, porque 

comencé una carrera literaria con mucho nervio e intensidad, trabajando fuerte desde

un primer momento. Y así sigo en la actualidad, produciendo a destajo, quizás en los

últimos tiempos con más fecundidad que durante toda mi vida literaria anterior. Pero 

eso sí, lo mismo que he escrito mucho, he leído también, las dos actividades se tienen

que compatibilizar en la vida del literato. porque una depende de la otra. El escribir 

sin una buena formación lectora, no conviene. pero si lees demasiado y no dejas 

espacio para la creación, tampoco es interesante. Se deben dosificar con el mayor

acierto posible estos dos nutrientes en la existencia del artista. Pero lo que a mí me

sucedió fue algo peculiar. Yo fui un desastroso lector, de lo más cortito, pero al brotar

en mi realidad adolescente la pasión por escribir y aventurarme en la vida creativa 

para siempre, me llevó de inmediato a la dicha de leer, al gozo por adentrarme al

contenido de los buenos libros. Y toda una larga etapa transcurrida, cercanos ya los

cuarenta años de vida literaria, tanto la escritura como la lectura, han sido las 

principales razones de mi vida.

viernes, 2 de octubre de 2026

SUEÑOS EN LA INFANCIA

 Qué es la infancia si no los sueños y la mejor magia de la vida? Yo la verdad es que 

tuve una infancia muy dichosa y afortunada, mis vivencias tanto en Sevilla en la

barriada de Tablada, como el año que viví en Málaga, fueron algo único en felicidad 

y es una etapa que me dejó huella para siempre, pues no la olvidaré nunca. Pero 

esta época mía infantil, claro, al no ocurrirme ninguna desgracia o contratiempo y

pasármelo tan bien, tanto en los colegios donde estudié, como en las calles donde 

jugué y disfruté con los amigos de entonces, pues lo cierto es que fue un mundo

maravilloso. No me podré quejar nunca, todo lo contrario, de la realidad que me 

tocó vivir durante mis primeros años de vida. Por otro lado, Málaga fue para mí en

aquel año que viví allí un auténtico paraíso. Eso de irnos a la playa de la capital en

el barrio de HUELIN, hacer excursiones toda la familia por las ciudades de la Costa 

del Sol, con todos sus atractivos turísticos y recorrer tantos lugares hermosos y gozar

de sus deliciosas comidas en sus bares y restaurantes, montarnos mi hermano y yo

en el burrito--taxi de Mijas pueblo, disfrutar de jornadas fabulosas en el parque de

atracciones Tívoli, que lo inauguraron ese mismo año, bañarnos en las limpias y

concurridas playas de las preciosas localidades de la Costa del Sol, observar el

ambiente tan internacional de extranjería que se respiraba... Yo, por ejemplo, fui

mucho de saludar con simpatía a los extranjeros y mi padre siempre me dijo que me

daba mucho arte para demostrarles cariño, hasta el punto que hubo muchos de ellos

que me obsequiaron dándome dinero. Málaga en mi infancia fue un mundo de 

ensueño, de placeres, de alegrías, de sensaciones puras y atrayentes que quedaron

para siempre en mi vida. También lo fue Sevilla en el barrio donde disfruté jugando 

con la pandilla de amigos y en el colegio donde estudiamos, aquello fue también algo

hermoso y bonito. Ir al colegio era atrayente en Tablada. porque además era un buen

colegio y no había malos rollos ni malestares con los compañeros. Además de todo

este panorama positivo de los lugares con tanto encanto en los que transcurrió mi

infancia y que las relaciones fueron estupendas y que no me ocurrió, a Dios gracias,

ningún percance grave ni me pasó nada negativo que me fastidiara mi universo 

infantil, hay que tener en cuenta también que la vida desde la mentalidad o la visión 

de la niñez se contempla o se siente desde una óptica o realidad más hermosa y tierna

y fascinante que cuando ya eres adulto. El concepto o el sentimiento de la vida es

mucho más dulce y entrañable durante los años infantiles que siendo ya mayor. El

mundo onírico, las sensaciones de la mente de un niño son más gratificantes y se

observa y se palpita la vida con más belleza y encanto que en toda la existencia 

posterior. Mis sueños infantiles fueron muy abundantes y diferentes, de lo más 

preciosos y gozosos que puede sentir una persona, por eso hoy día pienso que aquello 

fue lo mejor de toda mi existencia para siempre.

jueves, 1 de octubre de 2026

PREOCUPACIONES

 Ocurre en esta vida muchas veces que le damos demasiada importancia a las cosas 

que nos pasan en nuestra cotidianidad. Y son situaciones o detalles insignificantes o

sin ser para tanto desasosiego, los que nos provocan infelicidad, angustia o sinvivir.

Yo pienso que siendo más inmaduros, o sea, en nuestros años más jóvenes, esto es

una realidad más frecuente. Nos preocupamos, nos inquietamos y nos obsesionamos

más cuando estamos verderones o inexpertos ante los aconteceres de la vida. Una 

persona que ha vivido bastante y se ha llevado palos y repasos a lo largo de los años,

yo creo que tiende a amortiguar mejor las realidades negativas o desagradables que 

se le presentan en el día a día o en el mes a mes, según se den los casos en cada cual.

Yo todo lo que he manifestado ahora lo digo por mi experiencia propia. Cuando yo

era mucho más joven le daba más importancia a las cosas espinosas y lo llevaba todo 

mucho peor que ahora que soy caballo más viejo y suelo pasar más de las personas 

con sus comportamientos miserables o estúpidos o injustos. Ahora lo llevo todo

mucho mejor y vivo mucho más a gusto sin hacer apenas caso a las cosas de la gente,

porque la sociedad está tóxica, infectada y contaminada. Y como te disgustes y te

tomes a pecho las actitudes y los vaivenes del personal, entonces se vive fatal, porque 

la mierda en la gente está presente cada dos por tres, aquí toda la peña está preparada 

para dar el zarpazo lo peor posible a todo el que se le cruce por el camino y se le

apetezca darle un buen refregón o tostonazo. La vida se compone de todas estas tristes

realidades, personas bondadosas, sensatas y respetuosas se encuentran pocas o muy

pocas en la existencia. Por eso lo mejor, lo más apropiado, lo más saludable y 

conveniente es pasar de todas las cagadas del personal e ir a tu rollo y a tu vida lo

mejor posible y evitar ser dañado y caer en preocupaciones o malestares por cosas

que realmente no merecen la pena y que proceden de gente que tampoco merecen

la pena. Así de claro.

LECTORES ACTUALES

 Desde hace varios años, o sea, en tiempos más bien recientes, vengo observando algo

que es una nota común y dominante en las librerías y no se puede decir que solo en

algunas o en bastantes: estoy que voy a contar sucede en todas. Lo he comentado con

muchos libreros ya y todos coinciden en lo mismo y no hay excepciones. O sea, que 

no hay ni un solo librero que me haya dado otra versión más positiva o halagüeña 

sobre el tema de las ventas de los libros en la actualidad. El asunto es que los lectores 

de hoy visitan las librerías con las cosas muy claras de lo que les interesa comprar.

Compran el libro que alguien les ha recomendado o bien el más famoso o divulgado

o que está de rabiosa actualidad o alguno que surja que les interese el tema en especial

o bien por otra causa particular y se acabó. Fuera de esos cánones que se tienen fijados,

a los lectores de hoy en día les dan igual los demás libros expuestos en los estableci--

mientos y suelen pasar bastante de ellos. La amplia y variada oferta editorial no les

 interesa o poco o nada. Ah, y como el autor puesto a la venta sea un desconocido, 

pues nada, directamente ni cogen el libro y que lo lea otro, quien le dé la gana de

descubrirlo, no se molestan en curiosearlo y no dan oportunidades a quienes buscan

transmitir nuevas obras y que no se quede todo para los mismos. Y cuando un joven

escritor sí consigue vender y tiene éxito y a este le hacen caso, normalmente es 

porque el libro se lo ha publicado una empresa editorial fuerte y lo ha distribuido

y difundido hasta los últimos rincones del país y se le ha dado una publicidad y un

marketing enorme y el volumen en cuestión ha sido apoyado y mimado y tratado

con unas campañas espectaculares. Así se dan más opciones para que la novatada

no se pague y los lectores sí apuesten por leer a la nueva promesa de la literatura.

Claro, que si el nuevo autor además escribe bien y el libro le ha salido redondo, 

pues entonces el éxito está garantizado y ya hay un escritor en el que los lectores 

depositen toda su confianza en los futuros libros que publique. Pero eso es así, por

supuesto, si este autor ya dado a conocer y que tan felizmente ha triunfado es un

literato con oficio y no una flor de verano. Que casos como estos últimos también 

existen, desgraciadamente para el mundo de la cultura. Pero volviendo al tema de

las ventas en las librerías, esto que he contado antes no pasaba hace muchos años.

Entonces la cosa era diferente. Yo lo pude comprobar en los años ochenta sobre todo.

En aquella época, los lectores tenían otra actitud. Eran lo que se les llama "ratas de

librerías", porque cuando visitaban estos establecimientos no era para hacer lo que 

hacen hoy. Se ponían a mirar y a buscar y a profundizar en todo el ofertado. pero no

solo observaban todas las novedades sino que se ponían a mirar por las estanterías 

y no paraban de curiosear y de interesarse por todo tipo de libros, de diferentes 

géneros y les importaba un pimiento que el autor fuera desconocido o el libro poco

vendido o divulgado. Estos lectores eran los auténticos de verdad, porque muchas 

veces compraban libros que de ser hoy en día, no compraría nadie. Y daban 

oportunidades a los escritores más desconocidos y el nivel de ventas entonces era

mucho más elevado y se leía mucho más y más variado. Y estas "ratas de librerías"

abundaban entonces, porque yo lo pude comprobar muchas veces durante aquellos

ya lejanos años.


LOS DÍAS DE LLUVIA

 Cuando yo era niño recuerdo un día muy lluvioso en Sevilla. Y yendo a comprar a un

comercio, porque era un día laborable, el dependiente de este establecimiento nos dijo

a los clientes que estábamos allí para comprarle lo siguiente: "Estos días así son para

estudiar". En efecto, he recordado algunas veces esta frase que nos soltó a todos, 

porque la verdad es que sí,  que son días para estar recogidos en casa y dedicarlos

a los estudios, y los que no sean estudiantes, pues a la lectura de buenos libros, sea

del género que sean, el caso es que es una situación muy indicada, muy apropiada

para el estudio y la lectura. Nada mejor que estar tranquilo y relajado con estos

manuales de la cultura mientras suena la lluvia desde el exterior. Yo escribí hace

muchos años un relato corto en el que recreaba esta realidad que se repite en muchos 

hogares y que es bastante común. En mi cuento o microrrelato hablaba de cómo un

padre y un hijo que son apasionados de la lectura y que tienen todo el piso lleno de

libros, se emplean todo un día lluvioso inmersos en este hermoso placer. Y cómo la

ama de casa sale a comprarles el periódico, para que marido e hijo disfruten con la

prensa, a la que también son muy aficionados. Y cómo los dos comentan las críticas 

de libros de los suplementos culturales de los periódicos, algunas de obras que ellos 

han leído ya y que no están de acuerdo en algunos casos, con los juicios sobre estos 

libros que hacen los críticos o periodistas. Estudiar o leer mientras cae el aguacero, 

disfrutar con la cultura de una manera o de otra, situación relajante y hermosa que 

se repite en muchísimas casas durante las estaciones hostiles del año, pero que esa

hostilidad del mal tiempo no lo es tal, sobre todo cuando se está abrigado y calentito

en casa con el placer de los libros, aunque llueva o granice o haya violentas tormentas 

y relampaguee y truene y caigan rayos sobre la ciudad. Son días, como dijo aquel 

comerciante, ideales para estudiar.

miércoles, 30 de septiembre de 2026

EL RESPETO

 Cuando yo estudiaba el segundo de bachillerato, el profesor de Física formuló una

pregunta a toda la clase y entonces yo di la respuesta correctamente. Pero mientras 

contestaba, hubo una serie de compañeros que se rieron y se guasearon al yo hablar

y nunca he entendido a qué vino esa mofa o reacción a mala leche al yo hablar con

normalidad y decir lo que cuestionó el profesor.  Este reaccionó y me dijo: Sí, Martín,

es correcta tu contestación. Y a continuación, de manera firme, enérgica y en voz alta

sentenció: "Cuando un compañero vuestro hable,  quiero más respeto que cuando 

hable yo, insisto, más respeto que cuando hable yo". Y toda la clase se quedó en silencio 

y no hubo más un ruido durante todo el tiempo que duró. Pero ni hubo un solo gesto

o actitud de este tipo durante todo es curso ni con este profesor ni en la clase de

ninguno de los otros profesores. Parece que la respuesta contundente a la humillación 

o falta de respeto que me hicieron aquellos compañeros surtió un gran efecto y

durante todo el año de clases --esto sucedió al principio del curso-- no pasó nunca más 

nada. El respeto fue lo que estuvo de moda durante todas las clases y los malos rollos

se fueron a paseo. Todo por la actitud honrada y correcta de este docente, que no

estaba dispuesto a permitir más actos estúpidos o irrespetuosos de estos indeseables,

porque si lo querían hacer más veces, se tenían que ir para su casa y dejar el instituto,

porque ni este ni yo creo que ningún otro profesor lo iban a tolerar. En esta misma

clase de Física, hubo otro día alguien que comentó a este profesor que lo del respeto 

no era para llevarlo con tanto mijerío, o algo así dijo, en fin, que podía haber respeto 

pero sin tanta rigurosidad y tener que medir palabra por palabra. El docente dijo muy

claro a este alumno: "El respeto, el respeto, sin escatimar, y no a medias tintas, el

respeto, que lo tengas muy claro, porque uno de los problemas más graves de la vida

y de las personas y de todo lo que pasa negativo en las sociedades se debe a la falta 

de respeto, a no respetarnos los unos a los otros".

LA CIUDAD

 Cuando yo era niño, una fantasía o un sueño o una ilusión que tuve durante mucho 

tiempo fue el vivir aislado en un pequeño pueblo o en una aldea cuando fuese mayor.

O a veces completamente solo en una casita o un cortijo en medio de la sierra, en plena

soledad y sin compañía de nadie. Yo he sido siempre mucho de soledad, por eso me

imaginaba que lo mejor para estar solo, relajado y tranquilo y sin nadie era no vivir 

en una gran ciudad como la mía de siempre, o sea, Sevilla. En mi obra literaria, a lo

largo de toda una vida, he tratado bastante el tema del Beatus Ille, pues ha sido como

una constante mía en mi producción. Y he escrito varios poemas sobre este tópico 

horaciano, un relato. en una novela mía trato también el tema y así en otros escritos

míos, donde está presente esta realidad de evadirse de la ciudad, "de huir del 

mundanal ruido" y aislarse en el campo, en la soledad de la naturaleza: "Oh, montaña,

oh, campo, oh, río", como dijo mi admirado fray Luis de León. Pero pasan los años,

pasa la vida y las personas evolucionamos y cambiamos en nuestra forma de pensar 

o de ver las cosas. Yo hoy día pienso que la vida en un pueblo o en una zona rural 

podría hacerla, sí, pero solo durante pequeñas temporadas, pero de forma 

permanente me resultaría imposible porque no lo podría soportar. La vida en la

ciudad para mí es mucho mejor por muchas razones, hoy día es la vida que prefiero.

Pero no solo en mi Sevilla, hay ciudades en Andalucía, por ejemplo, donde también 

es una maravilla residir. Madrid es una ciudad preciosa, colosal, impresionante, 

donde hay y te encuentras de todo, pues como dicen los madrileños y llevan razón,

"de Madrid al cielo".

LA ESPERANZA

 "La esperanza es lo último que se pierde". Llevaba yo ya cerca de quince años de 

carrera literaria, de una lucha incansable en los premios y en las editoriales, a la

búsqueda de un más que merecido reconocimiento y después ya de todo este tiempo 

--que no era poco-- el resultado era totalmente infructuoso, o sea, de cero pelotero.

Comentando el nefasto panorama de mi vida literaria con mi amigo de entonces,

--digo de entonces, porque fueron quince años de sólida y entrañable amistad y él 

quiso que dejáramos de serlo para siempre, por razones matrimoniales y de familia 

y de querer hacer su vida independiente ya sin estorbos del camarada Martín --, yo le

manifesté mi tremenda frustración de que no hubiera manera de poder hacer diana

en ningún sitio. de que el rechazo hacia mi obra fuera tan rotundo. Pero luego le dije:

"bueno, a pesar de todo, mejor es no perder la esperanza".  A lo que mi amigo me

contestó con una firmeza que no he olvidado ni nunca olvidaré: "Yo creo, Martín, que 

la esperanza no debes de perderla nunca". Otro amigo, aunque no me relacionara

mucho con él, pero que en mi vida quedará siempre como tal, viendo mis desánimos 

y mi frustración, me dijo:  "Eso, Martín, es cuestión de seguir para adelante siempre 

e ir poco a poco escalando peldaños hasta conseguirlo". También en otra ocasión me

refirió: "no pierdas nunca la esperanza e insiste siempre porque se trata de una 

carrera de mucho fondo". Años después de todos estos buenos consejos de estos 

colegas, yo ha habido etapas en las que he estado apático y con actitudes de tirar la

toalla para siempre, ante la imposibilidad que observaba de lograr la gloria literaria 

que todos los artistas queremos. Hoy día, en la actualidad, después de 40 años de

carrera literaria, mantengo la esperanza viva de lo que aquellos amigos me dijeron

con todo el corazón y las buenas intenciones y deseos: "La esperanza no debes de

perderla nunca".

lunes, 28 de septiembre de 2026

CÓRDOBA

 Paseando por mi preciosa Córdoba andaluza

en este  alegre y luminoso y florido mayo,

me inspiró mi alma de poeta un canto

junto al resplandor de la divina primavera 

y ahora siento más que nunca esta adorada tierra,

ahora quiero evocar con toda mi fuerza y amor

la gracia y el arte, la belleza y la cultura 

de esta ciudad tan variada, mora, judía y cristiana.


Con ese Guadalquivir sereno que la atraviesa,

con esos puentes como el antiguo de San Rafael,

Oh ciudad bella y de ensueño junto a la sierra,

con esa impresionante muralla como puro emblema,

donde han pasado una mezcla de razas,

donde ha dado el esplendor de la mejor historia,

donde sus calles y plazas son flamante arquitectura 

y flor de poetas y pintores y artistas y cultura.


Dime Córdoba, qué genio de Séneca, qué sabiduría 

de Averroes, qué relevancia de Maimónides,

qué enorme y talentoso Luis de Góngora.


Dime Córdoba, cuánto arte y cuánto talento nacieron

de las entrañas de tu duende de magia y encanto.

Dime, dime, puentecito, puente de San Rafael,

dónde está Julio Romero, que vas por toda Córdoba

y ya no está, ya no se le ve porque se nos fue.

Cordobesas, cordobesas, iatentas!, que vive Julio Romero,

en los museos, en las calles, en el paisaje, en la muralla,

en toda Córdoba entera y todos los patios y plazas.


No lloréis cordobeses, no lloréis españoles,

todos están con nosotros porque ir por Córdoba 

es impregnarse de la luz y aroma de su genio,

es respirar su legado, es caminar junto a ellos,

aunque ellos caminen todos por el cielo.


Dime Córdoba, por qué te queremos tanto?

por qué atraes a gente de todo el mundo?

Dime de tu catedral y de todos tus arcos,

dime de todas tus viviendas blanqueadas,

donde el sol brilla por las mañanas y cantan

la belleza y el embrujo de los patios en las casas.

Feria de los patios, acaso hay más hermosura?

Flamenco y coplas de la mejor Andalucía,

la herencia judía y musulmana, las razas

que convivieron con la permanente cristiana.


Conventos. Alcázar, Palacios, Sinagoga y Mezquita...

iDe todo se queda mi alma entusiasmada!

Córdoba, andaluza, española y de todo el mundo,

todos pasan por aquí, por esta ciudad fabulosa,

patrimonio de la historia, del arte y la cultura

que impresiona y maravilla y a todos enamora.

miércoles, 26 de agosto de 2026

CRISTO DE LOS FAROLES

 Paseando por mi Córdoba andaluza 

llegué un día a la blanca y recogida

Plaza de Capuchinos... Y allí estabas,

Oh, Santísimo Cristo de los Faroles,

con los brazos clavados en la cruz,

allí estabas y a ti me dirigí con fe

y con amor y con mucha esperanza.

Ese día de mayo en primavera,

de soledad en la plaza, tú y yo solos 

con tus ocho faroles, con tus ojos de mármol,

me calmabas mis dolores, me llenabas

de bienestar, de gozo y desahogo.

Cristo de los Faroles, oh, Cristo milagroso,

Cristo del Sepulcro, icuánto me hiciste!

Mi encuentro contigo en paz y en silencio,

mi amor por tu grandeza, allí, en la plaza,

tú y yo solos, y yo liberado y yo curado,

te conté las penas que tenía y ahora 

la estrella de la salud, gracias a ti, iCristo vive!

iVive el Santísimo Cristo de los Faroles!

Vivo yo por tu luz pura sobre mi vida,

iOh, sí, Cristo de leyenda. emblema y esencia

de nuestra Córdoba, de nuestra gran Andalucia!


lunes, 24 de agosto de 2026

LAS SENSACIONES MÁS DULCES Y ANHELANTES

 Las sensaciones más dulces y anhelantes 

me las produce tu belleza cuando te veo.

El gozar cómo te acercas, el verte que apareces

ante mis ojos y mis entrañas enamoradas

y comunicarme contigo con febril entusiasmo,

vibrar de deseos y de ilusiones por tenerte 

a mi lado con toda la dicha del mundo.

Y expresarte mi horizonte de creaciones 

por tus virtudes y tus encantos de mujer 

y dejarte muy claro cómo te amo,

cómo eres el centro absoluto de mi poesía,

de mi corazón que tanto se manifiesta 

a través de la hermosa lírica apasionada.

lunes, 27 de julio de 2026

TÚ Y YO SOLOS ANTE LA HISTORIA

 No puede existir amor más grande 

que el que yo viví por ti en aquel pasado

que ya queda muy lejano, demasiado,

aunque parezca que todo fue ayer.

Aquello fue único, mujer mía, comprende,

asimila, reconoce que no puede existir 

un amor más intenso, que toqué techo,

que alcancé la cima más elevada.

Nadie pudo, nadie te ha amado

tanto, nadie te ha cantado esos poemas

que han emanado de un corazón 

totalmente enamorado, cien por cien lleno

de energía y sueños, de dulzura y de encantos

por el universo de mujer, por tanta belleza...

Ya todo pasó, todo está muy lejano,

todo se nos perdió, pero ahí están 

los poemas, tus poemas, ahí han quedado

para siempre y eso nadie ni nada

los podrá borrar, esas palabras 

de canto a la mujer de mi vida

ya quedarán para siempre, ya estamos

tú y yo solos ante la historia,

ya el mundo entero sabrá que nos conocimos

y que la palabra amor, un amor único,

irrepetible, existió en el poeta y ya queda,

ya quedamos, tú y yo siempre solos,

ante la historia y ante el paraíso excelso

del amor más grande y puro y verdadero.


EL PLACER DE LEER

 Tus lecturas es el amor que yo quiero.

Yo no quiero más besos que tus deseos

por el arte que emanan mis versos.

La gracia del lirismo que Dios me ha dado

la dedico a ti, a tu mundo de ensueño,

a tu belleza y dulzura, a tu pasión 

por mis palabras de dichas enamoradas,

a los manantiales claros y transparentes 

de flores y aromas, sensaciones y miradas

de pocas sombras y muchas luces

en el espejo de nuestras vidas.

Sientes verdades, sientes purezas 

palpitaciones del lirismo más puro

en mis creaciones que cantan a tu amor.

Sí, a tu fervor por la estética 

que yo intento para ti, para tu dicha,

para todo el horizonte de la hermosa poesía.

EL AMOR POR LA POESÍA

 Vive la magia y el encanto 

de la tierna y profunda poesía.

No la dejes nunca, abraza

siempre el placer de los versos,

palpita con las palabras y su música,

con los mensajes de amor y sus luces,

con los verdes jardines y sus perfumes,

con el lirismo. con los besos y las rosas

y las sensaciones y fragancias, las estrellas 

nuevas que brillan en tu vida.

El amor es variado, es infinito,

existe el amor por el  arte, por la esencia

creadora de los sabios poetas.

Lee siempre a los vates, a muchos,

yo tan solo soy uno más, yo soy

el que cantó tu sublime belleza

y las muchas virtudes que contempló 

en tu persona. Yo me entregué entonces

a los versos siempre enamorados 

a las ilusiones más desmedidas 

a los sueños más idealizados, de ternuras

y besos y caricias y abrazos.

Yo lo quise y lo busqué a través 

de la adorable y linda poesía.

Y creo que logré el objetivo, alcancé 

para siempre el lirismo de tu belleza,

canté con viveza a lo que más quería.

Y ahí están los poemas. ahí está el arte,

el universo de nuestro amor que no fue

para siempre en mis sinceras palabras.

UN PASEO POR LA HISTORIA

 No me importaría escribirte miles de versos,

que brotaran de mi alma cientos de poemas

y expresarte muchas cosas bellas de la vida:

la pasión por los libros, el amor por la cultura,

la genialidad y el valor excelso de los griegos,

de los romanos, de todo el mundo clásico inmenso.

Pasear contigo, a tu lado, con los antiguos,

con Platón y Tales de Mileto, la sabiduría 

del extraordinario Sócrates y de Aristóteles, el universo 

de la pura y trascendente filosofía. Oh, sí,

alcemos el vuelo con la lechuza, con la Minerva

que nos envuelve con su misterio y grandeza.

Soñemos juntos los dos con todos estos prodigios

y disfrutemos, vibremos, apasionados con Sófocles 

y Esquilo y la Orestíada, con Edipo Rey

y toda la fuerza de estas tragedias, con Hipólito 

y Medea. Sí, ama conmigo el mundo clásico,

goza conmigo de este paraíso enorme y mágico 

y fascinante y sublime de la mejor historia.

Comprende que acertaste en tu camino elegido:

Oh. pasión de los griegos, oh. grandeza de los romanos,

culturas totales que no debemos de perder nunca.

Ama conmigo. con pureza y con sentimiento

lo mejor de la civilización, del mejor Occidente,

siéntete feliz con todas estas maravillas...

Sí, caminemos con la cultura, con el arte,

con la ciencia y la lengua, con los mitos,

con la escultura y la arquitectura, con la celestial 

poesía lírica... Yo ahora te canto con el alma,

para que sigas apreciando,  para que sigas amando

todo lo mejor del universo en la tierra.

Y para que la poesía la quieras conmigo, con el poeta 

y con Alceo y con Safo y con Píndaro,

para que gocemos de los banquetes

del placentero Anacreonte. El poeta, yo,

tu poeta, te invita a hacer otros viajes,

a otros encuentros con los versos y sus encantos.

El poeta quiere viajar contigo con la lírica,

el vate te ofrece este sincero y alegre homenaje.


domingo, 26 de julio de 2026

SAN JUDAS TADEO

 San Judas Tadeo es uno de los santos más invocados popularmente. Era uno de los

doce apóstoles, primo hermano de Jesucristo,  sobrino de san José y de la Virgen

María. Tenía un gran parecido con Jesús, no solo físico sino también espiritual.

Es por lo que yo personalmente lo denomino el segundo Jesucristo. Fue testigo 

privilegiado de la última cena. Difundió el Evangelio en Judea, Mesopotamia y 

finalmente en Persia. Murió mártir por ser fiel a Cristo y tuvo una visión antes de

su final, pues le dijo a Simón el Cananeo que veía a Jesucristo y que los llamaba

hacia él. Abogado especial de los casos difíciles y desesperados, es muy milagroso.

Mi madre, hace ya más de treinta años, me dijo un día: "Martín, cuando vayas por

 el centro de Sevilla, llégate a la Iglesia del Silencio (San Antonio Abad) y hazle una

oración a san Judas Tadeo, que está en el patio antes de la entrada al templo". Yo hice

lo que me dijo mi progenitora y me llegué y conocí este lugar de culto y recé a san

Judas Tadeo. Y normalmente, a partir de entonces, me he llegado a visitar a este

santo, pero recuerdo que le rezaba sin pedirle nada en concreto, simplemente 

porque quería hacerle oración y acordarme de él y tener presente las palabras de

mi madre. Y toda una vida así, más de tres décadas, la Iglesia de san Antonio Abad

ha sido un lugar muy frecuentado por mí en mis desplazamientos al centro de

Sevilla. He sido fiel a lo que mi madre me recomendó. Y fiel a san Judas Tadeo. 

Y algo que he observado con el tiempo y que resulta impresionante: Sevilla, tierra

de María Santísima, no deja nunca solo a san Judas Tadeo. Habré ido al patio

de san Antonio Abad yo creo que miles de veces ya y nunca ha estado vacío: san

Judas siempre ha tenido fieles constantemente, haciéndole oraciones. Esta es

la grandeza inmensa de un hombre excepcional: venerado en la Iglesia católica,

Iglesia ortodoxa, Iglesias ortodoxas orientales, Iglesia Asiria del Oriente y Comunión 

anglicana. Yo. en tiempos recientes, ya ando con mis problemas de salud,. Temas

cardíacos y otros asuntos. Llevaba días con un pellizco fijo en el corazón, una 

molestia constante que no se me quitaba. Y yendo por el centro determiné ir a

rezarle a san Judas Tadeo. Nunca le había pedido nada, pero esta vez me entregué 

en fe hacia él y después de un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria, las molestias 

en el pecho me desaparecieron de inmediato para no volver. Tiempo después, yo

andaba con problemas de taquicardias o aceleraciones del pulso. Y me sentí muy

inquieto porque iban en progresión. Días antes había comprado estampas de san 

Judas Tadeo en su Iglesia de Sevilla, para mí y para mí hermana. Y ante tantas 

palpitaciones, cogí la estampa y me encomendé a él con tres oraciones. Y las

frecuencias se me normalizaron nada más finalizar los rezos. Y me quedé tranquilo 

y con bienestar. A partir de aquí la devoción mía a san Judas Tadeo es total,

constante. fiel al máximo y toda la esperanza de mi vida futura la confío a él.

Por supuesto, mis encuentros con su imagen en san Antonio Abad son frecuentes 

y cuando estoy en el centro de Sevilla mi cita con él es obligada. Hasta que cogí 

Internet para informarme de su biografía y ocurrió algo muy grato y hermoso,

maravilloso para siempre en mi vida. Además de enterarme de lo genial e

impresionante que fue su paso por este mundo, me encuentro con la información 

de que su festividad es el 28 de octubre!!, o sea, el día de mi cumpleaños!!

YA PARA SIEMPRE SAN JUDAS TADEO EN MI VIDA.

LA ESCUELA

 Tengo buenos recuerdos de los dos primeros colegios en los que estudié durante mi

infancia. El primero fue en el barrio de Tablada en Sevilla. Y el segundo en Málaga,

pues estuve viviendo un año allí (1972--1973).  De ninguna de estas dos escuelas me

puedo quejar en nada, porque eran lugares donde la enseñanza transcurrió siempre 

con normalidad.  Pero llegó el tercero en Sevilla, a la vuelta de Málaga, donde todo

cambió estrepitosamente, aunque todo el infierno vendría en este polémico centro

algunos años después.  Mientras tanto, la situación puede decirse que fue normal,

no tuvo nada que ver con la que se formó para disfrute y divertimento de unos y

para dolor y angustia y sufrimiento de otros. Porque cuando llegaron los años

de plomo al colegio sevillano --al que el señor director le puso el nombre de

Academia-- aquello más que ir a aprender era recibir hostias y patadas y guantazos

y guarradas y escupitajos y pitorreos, insultos, mofas y ridiculizaciones... Y putadas

y descalabros y salvajadas de lo más infrahumanas que imaginarse pueda una

persona. Porque tal y como se padecieron estas increíbles experiencias dramáticas,

eso solo queda para los que de verdad lo sufrieron, como por ejemplo yo. que me

vi hace muchos años en la necesidad de testimoniar en un libro lo que fue la vida

en el colegio más corrupto y desastroso y conflictivo e injusto e ilegal de toda la

historia de la humanidad. Y el que tenga curiosidad cuando lea este ensayo de

conocer la peculiar historia de lo que pasó en esta escuela en los años setenta,

pues que busque hacerse con este libro, que se va a enterar bien de lo que es un

auténtico culebrón estudiantil. Esta obra mía se titula "El colegio" y está en muchas

bibliotecas de España y con el título "La academia", actualmente en venta en varias

plataformas digitales, para todo el que le interese comprarla. "La academia" es otra

versión ampliada y corregida. Todo el que se aventure a leerla se va a encontrar 

con un mundo único e irrepetible en la historia de la enseñanza.