No puede existir amor más grande
que el que yo viví por ti en aquel pasado
que ya queda muy lejano, demasiado,
aunque parezca que todo fue ayer.
Aquello fue único, mujer mía, comprende,
asimila, reconoce que no puede existir
un amor más intenso, que toqué techo,
que alcancé la cima más elevada.
Nadie pudo, nadie te ha amado
tanto, nadie te ha cantado esos poemas
que han emanado de un corazón
totalmente enamorado, cien por cien lleno
de energía y sueños, de dulzura y de encantos
por el universo de mujer, por tanta belleza...
Ya todo pasó, todo está muy lejano,
todo se nos perdió, pero ahí están
los poemas, tus poemas, ahí han quedado
para siempre y eso nadie ni nada
los podrá borrar, esas palabras
de canto a la mujer de mi vida
ya quedarán para siempre, ya estamos
tú y yo solos ante la historia,
ya el mundo entero sabrá que nos conocimos
y que la palabra amor, un amor único,
irrepetible, existió en el poeta y ya queda,
ya quedamos, tú y yo siempre solos,
ante la historia y ante el paraíso excelso
del amor más grande y puro y verdadero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario