El fulgor de la noche y los sueños
en los cálidos ambientes del verano
me transportan a los mundos felices
de nuestras pasiones y todos sus encantos.
La luz de la luna y su misterio,
la magia del amor más interesante,
el calor de tu cuerpo, la ternura
de tus labios en los amaneceres
de playas hermosas y relajantes
en las jornadas estivales puras y dichosas.
Quiero las alegrías vacacionales,
el hedonismo en su plenitud más intensa,
el ambiente de los días de ensueño
y el gozo tan celestial de decirte
que te quiero, te quiero y te quiero.