En la noche de estrellas te siento ausente
y la sensación de tu aroma no brilla
en mi alma de vacíos y de sombras.
El bosque es un paraíso lejano,
ya no paseo por las vegetaciones contigo.
Mi corazón late en soledad y los recuerdos
me abruman, me acechan y la nostalgia
de aquella vida dichosa me señala con fuerza.
Pero todo puede cambiar y surge la esperanza
de que nos perfumen ahora todas las flores
de los jardines fragantes y sus bellos colores,
de las luces y los resplandores armoniosos
de un encuentro feliz en la dulce primavera.
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