jueves, 5 de noviembre de 2026

PINTAR ME RELAJA PERO ESCRIBIR ME TENSA COMO UN ARCO

 Esta frase sobre el acto o ejercicio de la pintura y de la escritura la dijo el genial

escritor francés Julio Verne. El novelista de la ciencia y de la aventura, aunque se

consagró mayormente a la literatura, también se dedicó al dibujo y a la pintura y su

impresión sobre el trabajo que suponía realizar estas actividades artísticas aquí lo

dejó manifestado. Yo tengo que confesar que a mí me sucede lo mismo. Yo nunca he

pintado, ni al óleo ni a la acuarela, pero sí he dibujado a lápiz, a colores, a plumilla 

y a carboncillo. En el momento de escribir hoy este ensayo, también tengo que decir

que acabo por la mañana de comenzar a trabajar el pastel y nada más hacerlo, al

finalizar la clase de dibujo donde voy a aprender y perfeccionarme, la profesora me

ha dicho que he arrancado bien con esta nueva técnica artística que he empezado a

cultivar. Y en todas las formas de expresarme mediante el dibujo tengo que decir que 

jamás me he sentido tenso o incómodo o agobiado o con malestar al hacerlo, porque 

por el contrario me relaja y me siento a gusto y gozoso al trabajarlo. Y así decía Julio 

Verne que le pasaba. Pero a la hora de escribir la cosa es muy diferente, es todo lo

contrario; la actividad literaria es muy pesada y dura y cargante y sacrificada. Es un 

auténtico caos cerebral que provoca tensión y malestar en todo el cuerpo. Y antes de

ponerte a hacerlo, está el obstáculo de la inseguridad, que es quizás lo peor de todo.

Claro, que la actividad literaria también tiene sus momentos muy agradables y

reconfortantes, no todo es hostil y desagradable. Cuando acabas de realizar un

escrito, la sensación de bienestar y gozo es total y si la obra ha quedado redonda y

muy bella, la satisfacción y la sensación es de lo más inmensa y hermosa. Por eso y

por otras razones, escribir, aunque sea muy sacrificado y muy dificultoso, merece 

siempre la pena hacerlo. Dos artes, la literatura y la pintura, dos formas o procesos

de crear belleza, pero de gestaciones muy diferentes; mientras en una es grato 

realizarlo y no produce apenas tensiones y malestares, en la otra, en el arte de la

palabra, la lucha y el esfuerzo y el sacrificio es muy grande y cuesta mucho.

SOBRE EL AMOR

 Una vida sin amor es como un árbol sin hojas, un piso sin muebles, una planta seca,

un río sin aguas en una estación sin lluvias... Una vida sin amor es aburrida, triste,

vacía, sin ilusión y a veces angustiosa y desesperada. Puede ser que una existencia sin

sentir la felicidad del amor nunca, --realidad que se da en algunas personas, porque 

hay hombres o mujeres que pasan por la vida sin disfrutar o sentir su magia-- 

produzca situaciones vitales como las que he relacionado. En cualquier caso, vivir

sin amor es algo que se aparta de lo que quieren o desean o sueñan los seres humanos,

por lo tanto, cuando hay personas que no lo sienten o no lo viven nunca es por

circunstancias que se lo impiden o se lo dificultan y no se lo hacen recomendable.

Y es así, porque el amor es muy grande para todos, lo necesitamos, nos produce

llamada a buscarlo y a quererlo siempre, porque no hay nada más feliz que 

enamorarse y sentirse igual de correspondido. Cuando la pasión del amor llega a

su punto más elevado, no hay un bienestar y un gozo más inmenso en la vida. Y el 

amor no es solo la dinámica del placer porque el amor se extiende a mucho más y es

muy hermoso con los anhelos y el romanticismo. Te hace soñar y sientes el encanto 

de la ilusión y de la felicidad. Debe de existir de todo en una relación y hay que 

disfrutar del sexo al igual que se hace con el amor. Porque hay que tener siempre 

presente que el amor sin sexo no es amor y gozar del sexo sin el sentimiento y el 

afecto y la ternura del amor es algo que no queda completo en el corazón, es algo

placentero y estimulante pero que no te da lo realmente bello y dulce de la vida, 

sientes como algo mecánico pero no lo sientes todo en cuanto a esta verdad universal

de la existencia. Cuando se es joven, una frustración por un amor no correspondido

nos puede amargar y hacernos sufrir una depresión. Pasa la vida y el deseo se calma

y la llama ardiente de nuestra juventud desaparece. Porque siendo maduros el amor

es mucho más relajado y apenas nos hace daño. Puede ya dejar de ser el centro de

 la vida o pasar a un plano poco importante. El amor tiene una de cal y otra de arena,

ya que es algo que nos puede llevar al dolor más extremo pero también al gozo más 

extraordinario. Y es evidente que la vida solitaria y sin amor es triste, pero hay que 

observar también que el amor correspondido provoca graves padecimientos cuando 

deja de serlo y eso es más triste y más cruel todavía.

martes, 3 de noviembre de 2026

COMUNICADO DE AGRADECIMIENTO A TODOS MIS LECTORES

 EL BLOG DE MARTÍN ISIDRO ha superado las 150.000 visitas. Ante esta aceptación 

popular tan grande dispensada a mis escritos en más de 130 países de todo el mundo,

quiero manifestar mi gratitud y reconocimiento a todos mis seguidores. Me gustaría 

poder ofrecer la totalidad de mis obras a mis fieles lectores, sin ánimo ninguno de

lucro, como así lo he hecho con las 1.250 publicaciones de esta web, pero ocurre que 

una novela, novela corta, piezas de teatro o autobiografías, no se pueden publicar en 

un blog. Por lo tanto, a todos los interesados por mis obras, les informo de que están

a la venta en plataformas digitales. Reiterando mi gratitud a todos mis lectores, 

les envío mi más afectuoso y sincero saludo:

                                       MARTÍN ISIDRO VÁZQUEZ LEÓN.  Sevilla (ESPAÑA).

lunes, 5 de octubre de 2026

EL TRABAJO

 "Ganarás el pan con el sudor de tu frente". "Trabaja en algo. para que el diablo te 

encuentre siempre ocupado". "Si todo el año fuese fiesta, divertirse sería más aburrido 

que trabajar" (Shakespeare). "No puedo parar de trabajar. Tendré toda la eternidad 

para descansar". (Teresa de Calcuta), "Ama el trabajo y no dejes que nazca la mala

hierba de la ociosidad" (William Penn). "Encuentra la felicidad en el trabajo o no 

serás feliz (Palinurus). "Un hombre feliz es aquel que durante el día por su trabajo 

y de noche por su cansancio no puede pensar en sus cosas" (Gary Cooper). Estas son

algunas frases que me han gustado sobre el trabajo. Trabajar, algo necesario y

fundamental en la existencia humana, porque es lo que mueve el mundo y hace que 

podamos sobrevivir y que la vida evolucione mejor; a más trabajo, cuanta más y

mejor gente trabajadora haya, tanto más positivamente evolucionarán las sociedades 

y todo será más próspero y feliz. Para san Josemaría Escrivá, el trabajo profesional 

es algo tan importante y necesario, que el que lo hace con honradez, esfuerzo y

disciplina tiene un camino en su vida para alcanzar la santidad. Yo, personalmente,

admiro ante todo a las personas trabajadoras, a las que carecen de indolencia y

currelan bien siempre que haga falta. Sea en lo que sea, pero que no duden ni se

escaqueen a la hora de tener que hacer un trabajo y la vagancia la dejen fuera de su

vida en todo momento. Prefiero a un Pablo Picasso que trabajaba doce horas diarias

y derrochaba todo su talento artístico a lo salvaje, aunque luego fuera una persona 

cruel y dañina, que a un simpático, cariñoso y buena gente que sea un perro, un 

perezoso que busque en todo momento no hacer nada o hacer lo menos posible.

Un vividor muy amable o un bonachón de lo más gandul: esos sí que no merecen

la pena. Hay que trabajar ante todo y aportar a la sociedad, aparte de los defectos 

y virtudes que se tengan. Pero la virtud del trabajo es la más grande virtud y quien

es muy trabajador, tiene mucho ganado para el cielo. Decía Francisco Umbral que 

este es un país de vagos y llevaba razón. No somos trabajadores como los alemanes 

y otros pueblos. Aquí hay muchos gandules, demasiados, debería de haber muchos,

muchísimos menos y trabajarse más de lo que se trabaja. Así de claro. Un tipo que 

conocí resulta que decía que tenía problemas de dislepsia. Y a consecuencia de esta

discapacidad psicológica no trabajó nunca y acabó buscándose una paguita. Yo la

verdad es que no sé dónde tenía este hombre la minusvalía psíquica, porque al

hablar con él desbordaba inteligencia y sabiduría y razonaba estupendamente.

Pero además era culturista y de los muy disciplinados. Hacía pesas todos los días 

y tenía un cuerpazo enorme, una fortaleza física impresionante. Este hombre se

reventaba de hacer esfuerzo en darle culto a su cuerpo y para eso no se encontraba 

discapacitado. O sea, estaba discapacitado entonces para trabajar en una empresa de

portes, por ejemplo, y emplear todo su poderío físico en hacer algo útil y ganarse un

sueldo honrada y dignamente? Pues está claro que tenía capacidad sobrada, tanto 

física como psicológica, para hacer portes y, por supuesto, para otros trabajos. Pero 

era mejor para él emplear el tiempo en ocio y en hacer unos esfuerzos en musculatura 

que suponen un sacrificio enorme. Mejor eso que trabajar. Desde hace mucho tiempo,

hay juventud que se queda dependiendo de los padres y no busca trabajo y cuando los

progenitores fallecen les coge ya siendo maduritos y a lo que aspiran no es a trabajar,

únicamente a buscarse una pensión y así no hacer nada y a dedicarse a pasarlo bien 

o a estar sin hacer ni el huevo. Y al final lo suelen conseguir y que trabajen otros,

porque desde hace mucho tiempo los gobiernos, con sus políticas corruptas e injustas,

facilitan y resuelven la vida a muchísimos holgazanes. "No se les deben dar pagas a

los gandules vividores, si no quieren trabajar que se mueran de hambre y de asco".

Las pensiones por discapacidad solo se deben reconocer a personas con una gran

invalidez, o sea, enfermos que tengan incapacidad absoluta para cualquier profesión 

un oficio. Pero ahora resulta que aquí hay pagas para todo tipo de personas. Y para 

muchos vividores vagos que están plenamente aptos para currelar. Y así nos va a ir

de bien, porque esto supone una ruina para los países y una quiebra total de los

sistemas estatales y una tragedia total.

MI EVOLUCIÓN CREATIVA

 A lo largo de mi dilatada carrera literaria de más de cuarenta años, mi trabajo o

actividad creadora ha experimentado una evolución. En efecto, en el transcurso 

de tanto tiempo mi proceso intelectual o artístico no ha sido lineal. Mi capacidad o

facultades para escribir, para producir obras literarias, se ha incrementado de 

manera prodigiosa a partir del año 2020. Nunca como en este periodo de tiempo yo

he escrito tan rápido y con tanta eficacia y gozo y relax. La inseguridad o el miedo a

escribir, ese malestar o tensión que me entraba cada vez que me iba a poner a

trabajar, me ha desaparecido. Ahora, misteriosamente, lo que me ocurre es todo lo

contrario: me pongo siempre con ganas, con deseos, con ilusión, con bienestar y

placer. Ya metido en el acto de la creación, lo hago con facilidad, sin tener que pensar 

tantísimo como antes, sin apenas tachar y hacer correcciones, me salen todos los

escritos que redacto como yo quiero, o mejor incluso, sean del género que sean

o sean de la naturaleza que sean. Tengo en la actualidad 59 años y desde principios 

de 2020, mi destino literario ha cambiado de rumbo, infinitamente para mejor, 

a Dios gracias. Como yo escribo en la actualidad, no lo he hecho así de extraordinario

jamás durante bastante más de tres décadas. El trabajo literario ha sido toda una 

vida muy sacrificado para mí, muy duro, de mucho esfuerzo y tensiones, aunque a

pesar de estas dificultades he tenido la virtud de superarme, me costara lo que me

costara, sufriera lo que sufriera. Hoy día no tengo que sufrir para hacer libros de

todo tipo. Y siempre tengo presente a san Antonio de Padua, porque como yo soy

persona de mucha fe cristiana y me he encontrado con la ayuda muy evidente de

mi santo literario, pues nada, a seguir creyendo siempre en él y a estarle muy

agradecido siempre por todos los prodigios creativos que hace conmigo.

DEMASIADOS INVENTOS

 El tema del libro electrónico, que se puso de tan rabiosa actualidad hace años cuando 

apareció y que fue muy bien acogido y se siguió con mucho interés y abundancia de

ventas, hoy día parece que ha caído bastante y los lectores han vuelto a los libros de

 papel, a los libros de toda la vida. Yo lo mismo lo puedo aclarar por mi propia

observación. Mi editora y amiga, quien también es librera, me comentó que el nivel

de ventas de e--book se había reducido muchísimo. Y de esto hace ya unos cuantos de

años. Vaya usted a saber cómo está el panorama ahora. Mientras que hace años se 

veían en los autobuses y el metro y en los bares y en otros lugares a gente leyendo

libros electrónicos, desde hace bastante tiempo estoy comprobando que cuesta ver

a alguien con un libro electrónico. Casi todo el mundo que veo con libros, son de

papel. Las personas se han hartado de modernidades y de inventos --con tal de

inventar ya que se invente de todo, el caso es inventar, sea más útil el invento o

menos, guste más o guste menos--, y en este caso se ha vuelto a nuestros libros de

toda la vida. Se acabó eso de toparse con pantallas por todas partes. Las librerías,

por otro lado. he observado cómo siguen para adelante --al menos en mi ciudad de

Sevilla, hasta donde yo alcanzo a comprobarlo mejor--, por lo que esto quiere decir

que la fiebre de los e--book ya no les afecta para que sus negocios sigan funcionando 

y que sus establecimientos no cierren. Hay quien se cansa de inventos nuevos y yo

creo que en este caso está ocurriendo. Los lectores están ya mucho más por sus libros 

de papel, porque nada decora mejor una casa como unos buenos libros, como una 

hermosa y bien ordenada biblioteca. Quién a estas alturas no cree en la agradable 

compañía y el placer inmenso de acariciar lomos, de manipular y colocar y ordenar 

libros y hojear sus páginas, olerlos, contemplar sus ilustraciones, subrayar lo que 

más interese recordar o hacer anotaciones en los márgenes, etc. Los que se crean

que todo el encanto y la hermosura que es vivir el día a día con la compañía de una

confortable biblioteca se puede cambiar por un aparatito de plástico con un millón 

de libros electrónicos dentro, es que no tiene ni remota idea de lo que es realmente 

un libro y lo que significa y toda la magia y el gozo que transmite a nuestras vidas.

domingo, 4 de octubre de 2026

DESCUBRIR LA LECTURA

 Siempre es hermoso descubrir una actividad nueva, pero doblemente fascinante si se

trata de una ocupación virtuosa que enriquece el espíritu y nos hace la vida más 

ilusionante como es el mundo de la lectura y de los libros. Hay quien se aventura al

universo de la cultura tardíamente, porque para encontrarlo, como en tantas otras

realidades de la vida, no hay fijada una edad. Me viene a la memoria la sobrina de un

amigo mío, que nunca había sido una persona que le interesara la lectura, porque lo

único que había leído es lo que le mandaron por obligación en su época de estudiante

y nada más. Toda una vida sin leer ni un libro y ya con cerca de los cincuenta años,

le vinieron las musas lectoras y se enganchó a esta pasión intelectual pero de una 

manera muy intensa. Todo lo que no había leído durante décadas lo iba a leer 

vorazmente tras la afortunada iniciativa o impulso que. sin duda, le transformó la

vida de una manera muy feliz, provechosa y enriquecedora. En mi caso particular,

la realidad fue parecida, pero algo distinta. Yo fui un pobre lector durante mi infancia 

y adolescencia, el leer en mi vida fue a rachas y me cundía poco. Pero cuajó en mí no

la lectura por derecho, como a esta chica antes mencionada, sino la escritura, porque 

comencé una carrera literaria con mucho nervio e intensidad, trabajando fuerte desde

un primer momento. Y así sigo en la actualidad, produciendo a destajo, quizás en los

últimos tiempos con más fecundidad que durante toda mi vida literaria anterior. Pero 

eso sí, lo mismo que he escrito mucho, he leído también, las dos actividades se tienen

que compatibilizar en la vida del literato. porque una depende de la otra. El escribir 

sin una buena formación lectora, no conviene. pero si lees demasiado y no dejas 

espacio para la creación, tampoco es interesante. Se deben dosificar con el mayor

acierto posible estos dos nutrientes en la existencia del artista. Pero lo que a mí me

sucedió fue algo peculiar. Yo fui un desastroso lector, de lo más cortito, pero al brotar

en mi realidad adolescente la pasión por escribir y aventurarme en la vida creativa 

para siempre, me llevó de inmediato a la dicha de leer, al gozo por adentrarme al

contenido de los buenos libros. Y toda una larga etapa transcurrida, cercanos ya los

cuarenta años de vida literaria, tanto la escritura como la lectura, han sido las 

principales razones de mi vida.