lunes, 27 de julio de 2026

TÚ Y YO SOLOS ANTE LA HISTORIA

 No puede existir amor más grande 

que el que yo viví por ti en aquel pasado

que ya queda muy lejano, demasiado,

aunque parezca que todo fue ayer.

Aquello fue único, mujer mía, comprende,

asimila, reconoce que no puede existir 

un amor más intenso, que toqué techo,

que alcancé la cima más elevada.

Nadie pudo, nadie te ha amado

tanto, nadie te ha cantado esos poemas

que han emanado de un corazón 

totalmente enamorado, cien por cien lleno

de energía y sueños, de dulzura y de encantos

por el universo de mujer, por tanta belleza...

Ya todo pasó, todo está muy lejano,

todo se nos perdió, pero ahí están 

los poemas, tus poemas, ahí han quedado

para siempre y eso nadie ni nada

los podrá borrar, esas palabras 

de canto a la mujer de mi vida

ya quedarán para siempre, ya estamos

tú y yo solos ante la historia,

ya el mundo entero sabrá que nos conocimos

y que la palabra amor, un amor único,

irrepetible, existió en el poeta y ya queda,

ya quedamos, tú y yo siempre solos,

ante la historia y ante el paraíso excelso

del amor más grande y puro y verdadero.


EL PLACER DE LEER

 Tus lecturas es el amor que yo quiero.

Yo no quiero más besos que tus deseos

por el arte que emanan mis versos.

La gracia del lirismo que Dios me ha dado

la dedico a ti, a tu mundo de ensueño,

a tu belleza y dulzura, a tu pasión 

por mis palabras de dichas enamoradas,

a los manantiales claros y transparentes 

de flores y aromas, sensaciones y miradas

de pocas sombras y muchas luces

en el espejo de nuestras vidas.

Sientes verdades, sientes purezas 

palpitaciones del lirismo más puro

en mis creaciones que cantan a tu amor.

Sí, a tu fervor por la estética 

que yo intento para ti, para tu dicha,

para todo el horizonte de la hermosa poesía.

EL AMOR POR LA POESÍA

 Vive la magia y el encanto 

de la tierna y profunda poesía.

No la dejes nunca, abraza

siempre el placer de los versos,

palpita con las palabras y su música,

con los mensajes de amor y sus luces,

con los verdes jardines y sus perfumes,

con el lirismo. con los besos y las rosas

y las sensaciones y fragancias, las estrellas 

nuevas que brillan en tu vida.

El amor es variado, es infinito,

existe el amor por el  arte, por la esencia

creadora de los sabios poetas.

Lee siempre a los vates, a muchos,

yo tan solo soy uno más, yo soy

el que cantó tu sublime belleza

y las muchas virtudes que contempló 

en tu persona. Yo me entregué entonces

a los versos siempre enamorados 

a las ilusiones más desmedidas 

a los sueños más idealizados, de ternuras

y besos y caricias y abrazos.

Yo lo quise y lo busqué a través 

de la adorable y linda poesía.

Y creo que logré el objetivo, alcancé 

para siempre el lirismo de tu belleza,

canté con viveza a lo que más quería.

Y ahí están los poemas. ahí está el arte,

el universo de nuestro amor que no fue

para siempre en mis sinceras palabras.

UN PASEO POR LA HISTORIA

 No me importaría escribirte miles de versos,

que brotaran de mi alma cientos de poemas

y expresarte muchas cosas bellas de la vida:

la pasión por los libros, el amor por la cultura,

la genialidad y el valor excelso de los griegos,

de los romanos, de todo el mundo clásico inmenso.

Pasear contigo, a tu lado, con los antiguos,

con Platón y Tales de Mileto, la sabiduría 

del extraordinario Sócrates y de Aristóteles, el universo 

de la pura y trascendente filosofía. Oh, sí,

alcemos el vuelo con la lechuza, con la Minerva

que nos envuelve con su misterio y grandeza.

Soñemos juntos los dos con todos estos prodigios

y disfrutemos, vibremos, apasionados con Sófocles 

y Esquilo y la Orestíada, con Edipo Rey

y toda la fuerza de estas tragedias, con Hipólito 

y Medea. Sí, ama conmigo el mundo clásico,

goza conmigo de este paraíso enorme y mágico 

y fascinante y sublime de la mejor historia.

Comprende que acertaste en tu camino elegido:

Oh. pasión de los griegos, oh. grandeza de los romanos,

culturas totales que no debemos de perder nunca.

Ama conmigo. con pureza y con sentimiento

lo mejor de la civilización, del mejor Occidente,

siéntete feliz con todas estas maravillas...

Sí, caminemos con la cultura, con el arte,

con la ciencia y la lengua, con los mitos,

con la escultura y la arquitectura, con la celestial 

poesía lírica... Yo ahora te canto con el alma,

para que sigas apreciando,  para que sigas amando

todo lo mejor del universo en la tierra.

Y para que la poesía la quieras conmigo, con el poeta 

y con Alceo y con Safo y con Píndaro,

para que gocemos de los banquetes

del placentero Anacreonte. El poeta, yo,

tu poeta, te invita a hacer otros viajes,

a otros encuentros con los versos y sus encantos.

El poeta quiere viajar contigo con la lírica,

el vate te ofrece este sincero y alegre homenaje.


domingo, 26 de julio de 2026

SAN JUDAS TADEO

 San Judas Tadeo es uno de los santos más invocados popularmente. Era uno de los

doce apóstoles, primo hermano de Jesucristo,  sobrino de san José y de la Virgen

María. Tenía un gran parecido con Jesús, no solo físico sino también espiritual.

Es por lo que yo personalmente lo denomino el segundo Jesucristo. Fue testigo 

privilegiado de la última cena. Difundió el Evangelio en Judea, Mesopotamia y 

finalmente en Persia. Murió mártir por ser fiel a Cristo y tuvo una visión antes de

su final, pues le dijo a Simón el Cananeo que veía a Jesucristo y que los llamaba

hacia él. Abogado especial de los casos difíciles y desesperados, es muy milagroso.

Mi madre, hace ya más de treinta años, me dijo un día: "Martín, cuando vayas por

 el centro de Sevilla, llégate a la Iglesia del Silencio (San Antonio Abad) y hazle una

oración a san Judas Tadeo, que está en el patio antes de la entrada al templo". Yo hice

lo que me dijo mi progenitora y me llegué y conocí este lugar de culto y recé a san

Judas Tadeo. Y normalmente, a partir de entonces, me he llegado a visitar a este

santo, pero recuerdo que le rezaba sin pedirle nada en concreto, simplemente 

porque quería hacerle oración y acordarme de él y tener presente las palabras de

mi madre. Y toda una vida así, más de tres décadas, la Iglesia de san Antonio Abad

ha sido un lugar muy frecuentado por mí en mis desplazamientos al centro de

Sevilla. He sido fiel a lo que mi madre me recomendó. Y fiel a san Judas Tadeo. 

Y algo que he observado con el tiempo y que resulta impresionante: Sevilla, tierra

de María Santísima, no deja nunca solo a san Judas Tadeo. Habré ido al patio

de san Antonio Abad yo creo que miles de veces ya y nunca ha estado vacío: san

Judas siempre ha tenido fieles constantemente, haciéndole oraciones. Esta es

la grandeza inmensa de un hombre excepcional: venerado en la Iglesia católica,

Iglesia ortodoxa, Iglesias ortodoxas orientales, Iglesia Asiria del Oriente y Comunión 

anglicana. Yo. en tiempos recientes, ya ando con mis problemas de salud,. Temas

cardíacos y otros asuntos. Llevaba días con un pellizco fijo en el corazón, una 

molestia constante que no se me quitaba. Y yendo por el centro determiné ir a

rezarle a san Judas Tadeo. Nunca le había pedido nada, pero esta vez me entregué 

en fe hacia él y después de un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria, las molestias 

en el pecho me desaparecieron de inmediato para no volver. Tiempo después, yo

andaba con problemas de taquicardias o aceleraciones del pulso. Y me sentí muy

inquieto porque iban en progresión. Días antes había comprado estampas de san 

Judas Tadeo en su Iglesia de Sevilla, para mí y para mí hermana. Y ante tantas 

palpitaciones, cogí la estampa y me encomendé a él con tres oraciones. Y las

frecuencias se me normalizaron nada más finalizar los rezos. Y me quedé tranquilo 

y con bienestar. A partir de aquí la devoción mía a san Judas Tadeo es total,

constante. fiel al máximo y toda la esperanza de mi vida futura la confío a él.

Por supuesto, mis encuentros con su imagen en san Antonio Abad son frecuentes 

y cuando estoy en el centro de Sevilla mi cita con él es obligada. Hasta que cogí 

Internet para informarme de su biografía y ocurrió algo muy grato y hermoso,

maravilloso para siempre en mi vida. Además de enterarme de lo genial e

impresionante que fue su paso por este mundo, me encuentro con la información 

de que su festividad es el 28 de octubre!!, o sea, el día de mi cumpleaños!!

YA PARA SIEMPRE SAN JUDAS TADEO EN MI VIDA.

LA ESCUELA

 Tengo buenos recuerdos de los dos primeros colegios en los que estudié durante mi

infancia. El primero fue en el barrio de Tablada en Sevilla. Y el segundo en Málaga,

pues estuve viviendo un año allí (1972--1973).  De ninguna de estas dos escuelas me

puedo quejar en nada, porque eran lugares donde la enseñanza transcurrió siempre 

con normalidad.  Pero llegó el tercero en Sevilla, a la vuelta de Málaga, donde todo

cambió estrepitosamente, aunque todo el infierno vendría en este polémico centro

algunos años después.  Mientras tanto, la situación puede decirse que fue normal,

no tuvo nada que ver con la que se formó para disfrute y divertimento de unos y

para dolor y angustia y sufrimiento de otros. Porque cuando llegaron los años

de plomo al colegio sevillano --al que el señor director le puso el nombre de

Academia-- aquello más que ir a aprender era recibir hostias y patadas y guantazos

y guarradas y escupitajos y pitorreos, insultos, mofas y ridiculizaciones... Y putadas

y descalabros y salvajadas de lo más infrahumanas que imaginarse pueda una

persona. Porque tal y como se padecieron estas increíbles experiencias dramáticas,

eso solo queda para los que de verdad lo sufrieron, como por ejemplo yo. que me

vi hace muchos años en la necesidad de testimoniar en un libro lo que fue la vida

en el colegio más corrupto y desastroso y conflictivo e injusto e ilegal de toda la

historia de la humanidad. Y el que tenga curiosidad cuando lea este ensayo de

conocer la peculiar historia de lo que pasó en esta escuela en los años setenta,

pues que busque hacerse con este libro, que se va a enterar bien de lo que es un

auténtico culebrón estudiantil. Esta obra mía se titula "El colegio" y está en muchas

bibliotecas de España y con el título "La academia", actualmente en venta en varias

plataformas digitales, para todo el que le interese comprarla. "La academia" es otra

versión ampliada y corregida. Todo el que se aventure a leerla se va a encontrar 

con un mundo único e irrepetible en la historia de la enseñanza.


EL DESEO DE APRENDER

 Hace ya muchos años conocí a un profesor de la Universidad de Sevilla. Su especialidad 

era la Lengua Española, daba clases de gramática de nuestro idioma en la Facultad 

de Filología de la Hispalense, cuya sede principal está en la antigua fábrica de tabacos,

como muchas personas saben.  Pero este docente tenía la particularidad de que era

nada menos que traductor del japonés, había vivido en su juventud en el país nipón 

y su tesis doctoral titulada "El haiku japonés" apareció publicada en la editorial 

madrileña Hiperión hace ya muchos años. Este docente y yo tuvimos bastantes 

encuentros, unas veces en tertulias y reuniones literarias, otras en la universidad 

y otras en las que coincidíamos por las calles de Sevilla. Fue en uno de los encuentros 

literarios de la antigua librería de viejo El Desván cuando una vez me dijo muy

entusiasmado: "Yo lo que observo en ti es el deseo por aprender que tienes". Este

profesor sabía bastante de mi vida, entre otras cosas. que yo no había estudiado 

ninguna carrera y que era autodidacto. Y sabía también que ni siquiera tenía el

título de bachillerato. Pero el que yo no hubiera pasado por la universidad y que 

me quedará colgado en el instituto sin terminar la enseñanza media no era en él 

motivo para reconocer mi afán y mis inquietudes por querer adquirir conocimientos 

y andar por todas partes con ansias de saber y de aprender, aparte de mi faceta

creativa, que era muy fecunda y no paraba de escribir y de desarrollar una carrera

literaria que crecía imparable. Yo pienso como Francisco Umbral, que decía: "Aquí 

hay que producir por cojones". En efecto, siempre, desde que brotó este maravilloso 

mundo literario en mi vida a los 17 años, he estado enganchado a la escritura y a la

lectura y al estudio. Y así voy a seguir siempre mientras Dios quiera, porque la 

pasión por la cultura y el mundo del intelecto está arraigada fuertemente en las

entrañas de mi mente fértil e imaginativa y yo mientras viva nunca lo quiero dejar.