sábado, 20 de junio de 2026

SOBRE LA AMISTAD

 La ilusión de los amigos, la alegría de las amistades que son sólidas y entrañables, 

los que están contigo día a día y no son por rachas o de vez en cuando, constituyen

un ingrediente fundamental para ser feliz. Con los grandes amigos no suelen existir 

discusiones ni malos rollos, nos gusta como son y nos sentimos con bienestar a su

lado; queremos estar en su compañía cuanto más mejor y compartimos intereses 

y aficiones, pensamos y estamos de acuerdo muchas veces con ellos. Los buenos 

amigos nos conocen bien y nos aprecian, nos apoyan en todo lo que pueden 

y aceptan nuestros defectos y participan de nuestros sentimientos. Nos sentimos 

identificados, conectados y en todo momento deseamos su trato y que esta hermosa 

realidad no se pierda y dure para siempre. La diversión, los agradables momentos,

la complicidad y el saber consolarte y aconsejarte bien en las situaciones aciagas, 

son claves imprescindibles de los grandes amigos. Saber estar contigo para lo

positivo y para lo negativo, disfrutar contigo de lo bueno y solidarizarse y darte

ánimos en lo malo. No te juzgan mal ni te critican y en todo momento tienen un 

concepto o una visión muy favorable de tu persona. Si surge una mala situación 

de alguien hacia ti, te defienden y no hacen caso de las críticas malintencionadas 

o irónicas o despectivas. La postura es a favor del amigo y no se dejan arrastrar 

por lo que digan los demás en tono peyorativo. Aunque con el pasar del tiempo 

los amigos tomen caminos distintos, es muy necesario mantenerse y seguir con 

ellos, porque las buenas amistades deben de ser para toda la vida, es un patrimonio 

personal que hay que saber cuidarlo y mirar siempre por él. Hay que buscarlo y

encontrarlo en las diferentes etapas que surjan en la existencia.

sábado, 30 de mayo de 2026

QUIERO SER ESCRITOR

Hace ya tiempo leí un artículo en un periódico de Sevilla que me resultó curioso 

y emotivo y que me hizo que me asaltaran los recuerdos de mis orígenes o prehistoria 

literaria. En el citado artículo, un joven de 18 años comunicaba con mucha ilusión,

vocación y encanto su deseo de querer ser periodista y escritor. Decía que desde muy

niño este era su sueño y que los maestros de su colegio le decían a su madre que 

contaba buenas historias y que valía como escritor. Este incipiente literato cuenta 

que crecía con esas ganas de contar cosas e investigar y que preferia hablar con los

profesores en los recreos cuando estaba ESO, que con sus propios compañeros,

porque el conocer cosas de mayores y saber contarlas les hacían creer que estaba

soltando mil faroles. En la actualidad, con 18 años, este joven dice que va a hacer la

selectividad y ve la cosa difícil. Insiste en que le encanta escribir y que, al

enseñárselo a la gente, todos dicen que vale para esto. Yo quiero comentar algo

sobre lo que cuenta este chico, en el que observo un entusiasmo y un deseo muy

firme y decidido por su vocación literaria y periodística y al mismo tiempo se

contempla en el artículo, a pesar de ser breve, que sabe escribir y que este tema

es realmente lo suyo. La vocación por el arte de la palabra ha amanecido muy 

precozmente en este joven, desde que era muy chiquillo y nos narra en poco

espacio su evolución hasta el momento presente en el que se supone obviamente 

que va a estudiar una carrera, aunque eso no lo especifica, tan solo dice que ya va

a hacer la selectividad. Y parte de que la cosa está difícil, pues se ha dado cuenta 

y ha visto el panorama, como todos los que comenzamos en este mundo que lo

solemos ver muy pronto, de que destacar en el arte y conseguir tus sueños hechos 

realidad es algo que resulta demasiado complicado. No obstante, en este simpático 

joven se le ven las ideas y las cosas muy claras de que es lo que quiere hacer en el

futuro y que va a seguir siempre por este camino, aunque cueste mucho y se lo

lleguen a poner muy retorcido. Al leer la experiencia de este nuevo artista literario 

que comienza ya con un paso decidido y sólido su carrera, me han venido los

recuerdos de cuando en mi vida surgió con la edad de 17 años, cuando yo nunca

pensé que acabaría siendo escritor. Aunque ya tuve brotes espontáneos e hice

algunos escritos sueltos durante los dos cursos anteriores cuando estudiaba en el

instituto, yo nunca pude imaginar que la cosa iba a cuajar tan fuerte en toda mi 

vida futura y que el ser escritor y producir a destajo iba a ser mi constante para 

siempre. Salvo algunas etapas que he estado poco activo, en mi vida literaria he

estado enganchado y ha sido la nota dominante en mi existencia. Cuando me vino

por derecho a principios del año 1984, lo tuve clarísimo que ya era lo mío y aquí 

sigo con este trabajo artístico e intelectual. Al leer este artículo, como digo. de este 

nuevo, jovencísimo, literato que comienza, la memoria me lleva a la situación 

en la que él se encuentra ahora, el sueño de cuando me inicié y quise ser alguien 

de valía y provecho que pretendía aportar mi arte y mi talento, la belleza y el 

encanto del fascinante mundo literario que deseaba transmitir y divulgar lo más 

posible a la sociedad y que es la mayor pasión y felicidad que existe en la vida 

de todos los que nacemos para esto.

viernes, 29 de mayo de 2026

GRATITUD

"Ser agradecido es una gran virtud. Pero serlo por todo lo alto y sin quedarse corto. Las

buenas y generosas acciones de los demás hacia ti se merecen toda la gratitud del

mundo". Esta cita de mi autoría refleja una realidad que debería de darse mucho,

muchísimo más en las personas. Hay que ser agradecidos, pero serlo de manera 

exagerada, hay que corresponder todo lo que podamos a ese amigo que te ha brindado

su apoyo o ha tenido un gesto excelente aun sin uno pedírselo o insinuarselo. Cuando 

alguien hace una maravilla contigo, debes tú de hacer maravillas con él, todo lo

agradecido que seas se lo merece y el cielo también te lo agradecerá. Porque 

Cervantes escribe que de desagradecidos está lleno el infierno. Por ello, qué mejor

que saltarse esas reglas de tanto desagradecimiento y tratar de tener una actitud 

contraria, que es de las mejores virtudes que existen, la gratitud inmensa hacia el

gesto o la conducta admirable que te tenga otra persona. Las grandes acciones de

una persona hacia otra son muy poco frecuentes en la vida, esto se da muy

escasamente; por eso, si nos hacen algo así de hermoso, qué mejor que desvivirse

en gratitud y cariño y generosidad hacia ese colega que te ha beneficiado o

producido una alegría o satisfacción. Otra cita mía dice lo siguiente: "Recibir

gratitud es siempre hermoso y produce una gran satisfacción. Eso indica que vas

por buen camino y quieres volver a recibir reconocimiento por otros buenos gestos

hacia los demás". Una persona con buen corazón, que ha nacido con el don de ser

generoso con los demás, a veces hasta altruista, si es bien correspondido como

tanto se merece, siempre encontrará más ánimos, ilusión o impulsos para seguir

siendo como es respecto a sus semejantes.

jueves, 28 de mayo de 2026

CREATIVIDAD

Son muchas las personas que sienten la necesidad de crear y que están más o están 

menos capacitadas para hacerlo con arte e ingenio; yo creo que es ante todo una

hermosa y apasionante realidad de nuestra vida. Y que se debe fomentar en gente 

de todas las edades que se encuentre con deseos de desarrollarla. La creatividad,

ya sea escribir un  poema o un relato, hacer un dibujo o un collage o una manualidad 

del tipo que sea, o componer una música o a una canción o a un himno ponerle 

letra, etc. Todo nos hace sentirnos satisfechos cuando hemos efectuado la creación 

y nos aventura a tener esta ilusión por hacer una obra que, además de distanciarnos

de la rutina, nos sirve para realizarnos y a veces hasta disfrutar mientras lo hacemos.

Y digo a veces, porque hay actividades creativas que nos pueden resultar relajantes,

pero hay otras, como escribir, que nos pueden generar tensión y que el trabajo y 

elaboración de la obra literaria sea extremadamente complejo y sacrificado. Pero 

todo esfuerzo siempre tiene su recompensa y si has quedado satisfecho con la

novela que has redactado o con un poemario o una obra de teatro, etc., la alegría 

y el gozo y el orgullo de haberlo hecho con maestría y genio resulta maravilloso 

en la vida del creador. La creatividad sirve de ocio o entretenimiento, de buscar 

una manera de emplear el tiempo de una forma más enriquecedora que el

trabajo o el oficio que se desempeña como medio de vida. La creación te hace

soñar e ilusionarte; sientes la fascinación de que haces algo diferente y un tanto 

especial a lo que suele hacer todo el mundo en general, porque la creación es

asunto de una mínima parte de la sociedad; los artistas no suele haberlos por

legiones, es más bien una labor muy minoritaria. La creación aporta a la persona 

que la cultiva paciencia, disciplina y amor a este tipo de trabajo. Puede ser el

centro de su existencia y convertirse en una droga y una obsesión y, a veces,

dado el encanto tan grande que se vive por crear, caer en los excesos y perjudicar 

o poner en riesgo la salud. La creatividad no tiene fin, siempre está abierta a hacer 

cosas nuevas, siempre se está aprendiendo, siempre el artista se va encontrando 

campos o ideas nuevas y el manantial de inspiración y la capacidad de trabajo

para algunos nunca se agota y siempre permanece fértil y floreciente. Para 

muchos es como una terapia o desahogo personal que sirve para expulsar muchas

vivencias o situaciones que se presentan en la vida. Muchas veces nos libera y nos

oxigena de las preocupaciones y los problemas del día a día y nos ayuda a que

nuestra existencia sea mucho mejor. Y produce alegría, un encuentro con nosotros 

mismos, una manifestación de algo que podemos aportar, sea más bello o menos,

pero que lo hemos hecho con el corazón para que pueda resultar hermoso. Y en

todo momento, para el que orienta su vida por este camino, es una motivación 

muy dulce para seguir viviendo.

miércoles, 27 de mayo de 2026

TELEVISIÓN

Hace ya muchos años que decidí quitarme de en medio el televisor y regalarlo a un

familiar mío. Me aburría tanto, me daba unos sofocones o unos malestares el ver

los telediarios o cuando me plantaban las corazonadas típicas de la telebasura o los

culebrones o las series que no valen nada o tantas otras ofertas televisivas que me

decían muy poco, cuando al final uno recuerda que de niño y de adolescente la 

tele valía mucho más  y entretenía y aportaba y tenía más encanto con tan solo dos

canales que en la actualidad que existen un disparate. Por eso me quedé sin 

televisor y nunca lo he echado de menos. Leyendo  la prensa que tiene 

partes de mucho interés para mí y me forma y me entretiene mucho o bien la

maravilla de Internet es suficiente. En Internet buscas lo que  te interesa o

quieres y te lo da, en la televisión te colocan de todo y casi todo no vale nada.

La televisión queda para mí en el recuerdo lejano de cuando era como un 

paraíso mágico con el que todos soñábamos y que nos ilusionaba ver. A mí 

me sucede también que con los años ya poseo una gran biblioteca personal 

y prefiero la gozada y el deleite de los buenos libros a las emisiones de la actual

caja tonta. Lejos quedan los años de mi juventud en los que andaba tan cortito

de dinero y no podía permitirme el lujo de comprarme los muchos libros que 

me fascinaban. Ahora que uno no tiene el estorbo del televisor en casa y que 

va teniendo más tiempo para la lectura, porque a la actividad creativa ya es

hora de ponerle freno, queda la pasión inmensa de los libros y la cultura

pues son la auténtica televisión que deseo ver para siempre en mi vida.


EL AMOR EN LOS VERANOS ES UNA DELICIA

 El fulgor de la noche y los sueños 

en los cálidos ambientes del verano 

me transportan a los mundos felices 

de nuestras pasiones y todos sus encantos.

La luz de la luna y su misterio,

la magia del amor más interesante,

el calor de tu cuerpo, la ternura 

de tus labios en los amaneceres 

de playas hermosas y relajantes 

en las jornadas estivales puras y dichosas.

Quiero las alegrías vacacionales,

el hedonismo en su plenitud más intensa,

el ambiente de los días de ensueño 

y el gozo tan celestial de decirte 

que te quiero, te quiero y te quiero.

YA SOLO SUEÑO CON LA AVENTURA DE TUS BESOS

En la noche de estrellas te siento ausente 

y la sensación de tu aroma no brilla 

en mi alma de vacíos y de sombras.

El bosque es un paraíso lejano,

ya no paseo por las vegetaciones contigo.

Mi corazón late en soledad y los recuerdos 

me abruman, me acechan y la nostalgia 

de aquella vida dichosa me señala con fuerza.

Pero todo puede cambiar y surge la esperanza 

de que nos perfumen ahora todas las flores 

de los jardines fragantes y sus bellos colores,

de las luces y los resplandores armoniosos 

de un encuentro feliz en la dulce primavera.