Dicen que la nostalgia es un sentimiento de viejos, que es una pena que suele sentirse
con avanzada edad, cuando después de haber vivido mucho, te asaltan los recuerdos
y vives nada más que en el pasado. Y te recreas con aflicción en todas las vivencias
y circunstancias en las que fuiste dichoso y la realidad de la existencia, con la juventud
por delante, fue mucho mejor y feliz y aquello es lo que merecía la pena y hoy día
ha quedado perdido. La nostalgia es un sentimiento enfermizo, negativo para el
bienestar y la salud del que la padece y que se debe luchar por evadirse de ella y que
no nos consuma, ni nos agote y nos haga nuestra vida más amarga. A lo largo de mi
vida son varias las personas que me han comentado que esto es una cosa de viejos.
Pero yo no estoy de acuerdo con esto, al menos por lo que me ha sucedido a mí
personalmente, porque por muy chocante y extraño que parezca, yo la he sufrido
con intensidad durante muchos años y. además, algunos siendo hasta un adolescente.
Este ha sido mi caso particular, no sé si pasará que en cuanto a esta realidad yo sea
alguien muy especial, o sea, puede que un auténtico bicho raro. Pero el caso es que
eran los años 1981 y 1982 y yo tenía 15 y 16 años, y yo sentí una nostalgia muy
aguda y fuerte por el año 1977. Me recreaba con lo que sucedió aquel año en el que
yo era tan solo un chiquillo de diez años. Y me acordaba y le daba vueltas a la
infancia mía de entonces. El año del estreno de La guerra de las galaxias, yo fui
a ver esta película en el antiguo cine Emperador de Sevilla. El año que en televisión
emitían los dibujos de Marco. De los Apeninos a los Andes. Esta serie fue horrible
para los niños de la época, desesperados ya porque el pobre Marco no encontraba
a su madre. Pero yo recuerdo que a mí no me afectó y yo la seguí constantemente
hasta el final con mucha atracción y me gustó toda la historia de este niño héroe
en todo momento. 1977 fue el año de los éxitos musicales del dúo Baccara, de Elsa
Baeza, de Alameda y de Triana, el año del triunfo del Real Betis en la primera
Copa del Rey, aunque yo por entonces comenzara a ir a ver al Sevilla F.C., que es
mi equipo de fútbol. En fin, que yo me acordaba de aquel año y le daba vueltas y más
vueltas y lo rememoraba hasta con angustia por no estar en él y vivir coronado por
aquella infancia tan feliz que se me fue. Y yo. como decía, me traía todo este lío
nostálgico con tan solo 15 y 16 años, o sea, tan solo cuatro o cinco años después
de haber pasado aquella memorable etapa de mi vida que fue el año 1977. Con esto
quiero dejar patente que, en lo que a mí respecta, la nostalgia no es un sentimiento
propio y único de la senectud. Y vaya mi experiencia vivida por delante.