San Judas Tadeo es uno de los santos más invocados popularmente. Era uno de los
doce apóstoles, primo hermano de Jesucristo, sobrino de san José y de la Virgen
María. Tenía un gran parecido con Jesús, no solo físico sino también espiritual.
Es por lo que yo personalmente lo denomino el segundo Jesucristo. Fue testigo
privilegiado de la última cena. Difundió el Evangelio en Judea, Mesopotamia y
finalmente en Persia. Murió mártir por ser fiel a Cristo y tuvo una visión antes de
su final, pues le dijo a Simón el Cananeo que veía a Jesucristo y que los llamaba
hacia él. Abogado especial de los casos difíciles y desesperados, es muy milagroso.
Mi madre, hace ya más de treinta años, me dijo un día: "Martín, cuando vayas por
el centro de Sevilla, llégate a la Iglesia del Silencio (San Antonio Abad) y hazle una
oración a san Judas Tadeo, que está en el patio antes de la entrada al templo". Yo hice
lo que me dijo mi progenitora y me llegué y conocí este lugar de culto y recé a san
Judas Tadeo. Y normalmente, a partir de entonces, me he llegado a visitar a este
santo, pero recuerdo que le rezaba sin pedirle nada en concreto, simplemente
porque quería hacerle oración y acordarme de él y tener presente las palabras de
mi madre. Y toda una vida así, más de tres décadas, la Iglesia de san Antonio Abad
ha sido un lugar muy frecuentado por mí en mis desplazamientos al centro de
Sevilla. He sido fiel a lo que mi madre me recomendó. Y fiel a san Judas Tadeo.
Y algo que he observado con el tiempo y que resulta impresionante: Sevilla, tierra
de María Santísima, no deja nunca solo a san Judas Tadeo. Habré ido al patio
de san Antonio Abad yo creo que miles de veces ya y nunca ha estado vacío: san
Judas siempre ha tenido fieles constantemente, haciéndole oraciones. Esta es
la grandeza inmensa de un hombre excepcional: venerado en la Iglesia católica,
Iglesia ortodoxa, Iglesias ortodoxas orientales, Iglesia Asiria del Oriente y Comunión
anglicana. Yo. en tiempos recientes, ya ando con mis problemas de salud,. Temas
cardíacos y otros asuntos. Llevaba días con un pellizco fijo en el corazón, una
molestia constante que no se me quitaba. Y yendo por el centro determiné ir a
rezarle a san Judas Tadeo. Nunca le había pedido nada, pero esta vez me entregué
en fe hacia él y después de un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria, las molestias
en el pecho me desaparecieron de inmediato para no volver. Tiempo después, yo
andaba con problemas de taquicardias o aceleraciones del pulso. Y me sentí muy
inquieto porque iban en progresión. Días antes había comprado estampas de san
Judas Tadeo en su Iglesia de Sevilla, para mí y para mí hermana. Y ante tantas
palpitaciones, cogí la estampa y me encomendé a él con tres oraciones. Y las
frecuencias se me normalizaron nada más finalizar los rezos. Y me quedé tranquilo
y con bienestar. A partir de aquí la devoción mía a san Judas Tadeo es total,
constante. fiel al máximo y toda la esperanza de mi vida futura la confío a él.
Por supuesto, mis encuentros con su imagen en san Antonio Abad son frecuentes
y cuando estoy en el centro de Sevilla mi cita con él es obligada. Hasta que cogí
Internet para informarme de su biografía y ocurrió algo muy grato y hermoso,
maravilloso para siempre en mi vida. Además de enterarme de lo genial e
impresionante que fue su paso por este mundo, me encuentro con la información
de que su festividad es el 28 de octubre!!, o sea, el día de mi cumpleaños!!
YA PARA SIEMPRE SAN JUDAS TADEO EN MI VIDA.