domingo, 26 de julio de 2026

LA ESCUELA

 Tengo buenos recuerdos de los dos primeros colegios en los que estudié durante mi

infancia. El primero fue en el barrio de Tablada en Sevilla. Y el segundo en Málaga,

pues estuve viviendo un año allí (1972--1973).  De ninguna de estas dos escuelas me

puedo quejar en nada, porque eran lugares donde la enseñanza transcurrió siempre 

con normalidad.  Pero llegó el tercero en Sevilla, a la vuelta de Málaga, donde todo

cambió estrepitosamente, aunque todo el infierno vendría en este polémico centro

algunos años después.  Mientras tanto, la situación puede decirse que fue normal,

no tuvo nada que ver con la que se formó para disfrute y divertimento de unos y

para dolor y angustia y sufrimiento de otros. Porque cuando llegaron los años

de plomo al colegio sevillano --al que el señor director le puso el nombre de

Academia-- aquello más que ir a aprender era recibir hostias y patadas y guantazos

y guarradas y escupitajos y pitorreos, insultos, mofas y ridiculizaciones... Y putadas

y descalabros y salvajadas de lo más infrahumanas que imaginarse pueda una

persona. Porque tal y como se padecieron estas increíbles experiencias dramáticas,

eso solo queda para los que de verdad lo sufrieron, como por ejemplo yo. que me

vi hace muchos años en la necesidad de testimoniar en un libro lo que fue la vida

en el colegio más corrupto y desastroso y conflictivo e injusto e ilegal de toda la

historia de la humanidad. Y el que tenga curiosidad cuando lea este ensayo de

conocer la peculiar historia de lo que pasó en esta escuela en los años setenta,

pues que busque hacerse con este libro, que se va a enterar bien de lo que es un

auténtico culebrón estudiantil. Esta obra mía se titula "El colegio" y está en muchas

bibliotecas de España y con el título "La academia", actualmente en venta en varias

plataformas digitales, para todo el que le interese comprarla. "La academia" es otra

versión ampliada y corregida. Todo el que se aventure a leerla se va a encontrar 

con un mundo único e irrepetible en la historia de la enseñanza.


EL DESEO DE APRENDER

 Hace ya muchos años conocí a un profesor de la Universidad de Sevilla. Su especialidad 

era la Lengua Española, daba clases de gramática de nuestro idioma en la Facultad 

de Filología de la Hispalense, cuya sede principal está en la antigua fábrica de tabacos,

como muchas personas saben.  Pero este docente tenía la particularidad de que era

nada menos que traductor del japonés, había vivido en su juventud en el país nipón 

y su tesis doctoral titulada "El haiku japonés" apareció publicada en la editorial 

madrileña Hiperión hace ya muchos años. Este docente y yo tuvimos bastantes 

encuentros, unas veces en tertulias y reuniones literarias, otras en la universidad 

y otras en las que coincidíamos por las calles de Sevilla. Fue en uno de los encuentros 

literarios de la antigua librería de viejo El Desván cuando una vez me dijo muy

entusiasmado: "Yo lo que observo en ti es el deseo por aprender que tienes". Este

profesor sabía bastante de mi vida, entre otras cosas. que yo no había estudiado 

ninguna carrera y que era autodidacto. Y sabía también que ni siquiera tenía el

título de bachillerato. Pero el que yo no hubiera pasado por la universidad y que 

me quedará colgado en el instituto sin terminar la enseñanza media no era en él 

motivo para reconocer mi afán y mis inquietudes por querer adquirir conocimientos 

y andar por todas partes con ansias de saber y de aprender, aparte de mi faceta

creativa, que era muy fecunda y no paraba de escribir y de desarrollar una carrera

literaria que crecía imparable. Yo pienso como Francisco Umbral, que decía: "Aquí 

hay que producir por cojones". En efecto, siempre, desde que brotó este maravilloso 

mundo literario en mi vida a los 17 años, he estado enganchado a la escritura y a la

lectura y al estudio. Y así voy a seguir siempre mientras Dios quiera, porque la 

pasión por la cultura y el mundo del intelecto está arraigada fuertemente en las

entrañas de mi mente fértil e imaginativa y yo mientras viva nunca lo quiero dejar.

sábado, 25 de julio de 2026

LOS DONJUANES

 En la sociedad existen estos sabios o expertos en el amor que son los donjuanes. Son 

los sinvergüenzas, los profesionales del amor y la seducción, los galanes que 

aprovechan su atractivo y que se desenvuelven con gracia para triunfar en sus

conquistas y la mayoría de las veces logran el éxito y gozan y disfrutan y se lo pasan

de maravilla con muchísimas mujeres, cuantas más mejor. Los donjuanes o

sinvergüenzas están dotados de una eficaz y prodigiosa labia, son muy habilidosos 

para hablar con mucho arte y genialidad a las féminas y convencerlas en lo que 

desean y pretenden de ellas y al final casi siempre triunfan, porque para ellos el

fracaso en estas cosas no existe o fracasan muy poco, porque saben llevarse muy 

bien a las mujeres de calle, o sea, a la cama, y hacerlas palpitar de unas jornadas 

inolvidables y muy placenteras. Porque además de labia, palique, galantería, etc,

tienen habilidades y excelentes facultades y arte en la cama y saben ejercer los

actos sexuales como nadie, dejan a las gachís absortas y completamente extasiadas

de tanto placer, de tantas gozadas ya para siempre memorables y que nos quiten

lo bailao. Los donjuanes no quieren permanecer mucho tiempo con una misma

mujer, quieren mudarse, quieren ir de flor en flor, quieren la variedad y tirarse

a cuantas más mejor. Claro que no todas van a dejarse atrapar y dejar que se 

aprovechen de ellas estos canallas. porque las hay que les ven el plumero, que de

tontas no tienen un pelo y al verles las malas intenciones les dicen: "Hasta aquí 

llegaste porque conmigo no te vas a salir con la tuya". Y se dan casos también de 

que hay mujeres que se sienten humilladas y despreciadas por estos bribones,

porque cuando están felices con ellos y tienen buenas y atrayentes relaciones, les

dicen: "Adiós y ahí te quedas, que yo quiero variedad y cantidad y no quiero

siempre lo mismo". Entonces hay tías valientes y con energía que le pegan un

guantazo al chulito sinvergüenza que se ha aprovechado de ellas y que después 

las ha dejado tiradas como una colilla. Pero estas heroínas se quedan a gusto y

satisfechas y desahogadas porque el donjuán se ha llevado también su parte y

porque el violento bofetón no le ha sentado nada bien y le va a costar olvidarlo.

Una mancha, un desagradable recuerdo en su carrera de conquistas y éxitos. Los

sinvergüenzas suelen ser también muy presumidos y alardean con mucho orgullo 

a los demás hombres de sus numerosos polvos con las tías, de cómo las seducen y 

se las llevan al catre y de las orgías y enormes lotes de follar que se pegan. De cómo 

saben disfrutar de la vida y a vivir que son dos días, pero con cuantas más folladas 

en el cuerpo, mejor que mejor. Y estos miserables se entretienen en humillar y

ofender a antiguos conocidos y decirles con mofa y escarnio que ellos no se comen 

ninguna rosca con las hembras y que andan de vírgenes por la vida y que a estas 

alturas no lo han probado y que no conocen lo mejor de la vida y ja, ja, ja...







LA JUVENTUD

 La juventud o el divino tesoro que no queremos perder. La juventud o la vitalidad 

o la fuerza y energía, la salud que suele tenerse cuando se es joven porque el cuerpo 

y los órganos están nuevos y presentan muchas menos amenazas de enfermedades.

Sí, el tesoro de la juventud es un tesoro de salud --normalmente--. Una vecina mía,

ya mayor, decía que la juventud hacía mucho para vivir mejor y con más gozo y

bienestar. Pero no todo el mundo ve de igual la manera la juventud, hay quien no

la ve como un tesoro y la contempla desde una perspectiva o punto de vista 

peyorativo. Así sucede, por ejemplo, con un escritor que yo he leído muchas veces.

Para él, no volvería a ser joven ni aunque se lo pagaran y que si la juventud ya

se fue, bien está que se acabara. No merece la pena, como nos ocurre en nuestros 

años jóvenes, andar con los sueños ilusos y las verdades vagas. Ni hacer la mala

vida que muchos practicamos de jóvenes. Ni andar con los dramas de los amores

cuando no se conquistan. Ni estar con la vana esperanza de que todo será mejor

en el mañana. Ni estar con poco dinero, con escasos recursos económicos, porque 

lo que se suele hacer es estudiar y  estudiar y los ingresos --pocos ingresos-- vienen

normalmente de las perras que puedan o te quieran dar tus padres. Durante la

juventud muy difícilmente se van a lograr los sueños., ilusiones, aspiraciones o

ambiciones. Y es una dura lucha en la que no aparecen los frutos ansiados, porque 

estos llegarán con más madurez y después de haber estudiado y trabajado mucho

en los años más jóvenes. en los que hay que labrarse el porvenir o el éxito en la

vida. La juventud tiene sus ventajas pero la madurez también, porque los sueños 

o ilusiones juveniles puedes llegar a verlos realizados con el pasar de los años, 

siendo mayor y gozar estos logros de una realidad próspera y feliz en la que has

triunfado y conseguido tus objetivos. Verte con dinero y que no te falte de nada y no

estar como cuando eras jovencito con carencias y estrecheces y necesidades y sin

poderte dar tus caprichos o deseos. La juventud tiene sus alegrías y ventajas, como

decía, pero en la madurez le puedes sacar más provecho a la vida y verte con 

maravillas que durante la juventud solo quedan en los sueños y en las fantasías 

nada más. Este escritor al que me he referido dice que no volverá a ser joven. a

Dios gracias. Yo tampoco querría volver a serlo y estar empezando a luchar por

llegar a un horizonte que se ve lejano y estar en números rojos y trabajar en los

estudios para no verles recompensas en condiciones, etc. Yo lo único que echo de

menos de la juventud que se me fue --ahora, que hoy día tengo 59 años y no soy

joven-- es que no padecía de los achaques y las goteras actuales. Porque como decía 

mi vecina, con toda la razón, la juventud, en materia de salud. hace mucho.

viernes, 24 de julio de 2026

LA FILOSOFÍA

La filosofía o el amor por la sabiduría, según su significado etimológico, es el estudio
de los problemas fundamentales acerca de cuestiones como la existencia, la verdad,
el conocimiento, la moral. la belleza, la mente y el lenguaje. También puede definirse
como el conjunto de reflexiones sobre la esencia, las propiedades, las causas y los
efectos de las cosas naturales, especialmente sobre el hombre y el universo. Otra
definición es el sistema filosófico o conjunto sistemático de los razonamientos 
expuestos por un pensador. Es una disciplina y conjunto de reflexiones y conoci-
mientos de carácter trascendental, que estudia la esencia, las causas primeras y los
fines últimos de las cosas. La filosofía se encarga del estudio de asuntos relacionados 
con la existencia humana y apareció en Grecia en el siglo VI a. C. Existe desde hace
más de dos mil años. Y se ha considerado que nace con Tales de Mileto. Uno de los
problemas o cuestiones complejas que plantea la filosofía es su definición. Porque 
da para muchas definiciones. Ya he expuesto varias en este ensayo. Y daría para 
más. Por ejemplo, cuando yo estudié esta asignatura en el Instituto Bécquer, el
profesor nos dio otra definición, en este caso más simple, de que se trata de un
saber. que se sabe o no se sabe, que es una materia o disciplina que contiene o
abarca muchos conocimientos, que se saben o no se saben. A la filosofía se le
conoce como el pensamiento y yo veo que es así porque toda la sabiduría de la que 
se preocupa y sobre la que razona, medita y reflexiona, la desarrolla a través del
pensamiento, de pensar y darle vueltas a la mente para intentar dar respuestas o
explicaciones. Por eso a los filósofos se les conoce también como pensadores, porque 
en el ejercicio de su actividad filosófica o intelectual interviene fundamentalmente 
el desarrollo o ejercicio del pensamiento. La filosofía es un saber en el que se hace
necesario pensar. La filosofía tiene también su significado simbólico, se le denomina
"la lechuza de Minerva" (o Atenea), la diosa de la razón. La lechuza de Minerva es el
símbolo de la filosofía, pues emprende el vuelo cuando anochece y es el vuelo de la
razón que piensa y explica el mundo de la penumbra. Por último,, a la hora de 
expresar o exponer los conocimientos filosóficos mediante ensayos, no debemos
decir que lo que estamos haciendo es escribir filosofía, o hacer filosofía, lo correcto 
es decir que lo que hacemos en nuestros estudios o reflexiones es filosofar, o sea,
poner en práctica nuestras aportaciones a la filosofía mediante la actividad intelectual 
de filosofar. Si un poeta lo que hace con sus versos es poetizar la vida o si un drama-
turgo al escribir sus piezas lo que hace es dramatizar o teatralizar sus historias y sus
acciones, de la misma manera un filósofo, a la hora de exponer conocimientos o
reflexiones o pensamientos filosóficos, lo que está haciendo es filosofar, al igual
que un novelista al contar historias lo que hace es novelar.

TRISTEZA DE AMOR

Todos hemos padecido en la vida tristezas por el amor. Por el amor que no se alcanza,
por el amor no correspondido, por el amor que se pierde y que se nos queda frustrado 
para siempre. Existe otra tristeza de amor y es por la crisis o inestabilidad en una
relación de pareja, por la ruptura de relaciones y el fracaso en un noviazgo o en un
matrimonio. Pero a estas tristezas de amor no me voy a referir ahora en este ensayo.
De lo que voy a hablar es de la tristeza por el amor que no se puede disfrutar por los
sueños y anhelos tan grandes que se tienen hacía una persona y que no se consiguen
ver realizados por el rechazo total de ese ser tan querido y admirado y ansiado, que
no corresponde a tu llamada y es contrario a toda relación y no hay éxito en el amor.
El enamoramiento intenso, el obsesivo, los sentimientos y las pasiones más fuertes,
intensas y descontroladas, la maquinaria del mundo onírico, del amor platónico, en
el que idealizas una dulzura o maravilla romántica que al final resulta utópica y
queda en lo imposible. Todo esto que he dicho yo lo viví --lo sufrí-- siendo joven, en
mi primera juventud cuando era estudiante. Y todo fue muy doloroso, terriblemente 
duro y cruel y lastimoso. Yo no sé otras personas cómo lo han llevado esto o lo llevan
en su vida amorosa, pero en aquel tiempo, yo lo padecí de una manera desgarradora
y atormentadora. El quedar rotunda y definitivamente rechazado y tumbado, el no
conocer y saborear las mieles del amor más extraordinario que yo podría recibir y
darle a esa mujer que era el centro absoluto de mi vida de entonces, significó una
angustia y amargura que marcó esa etapa de mi existencia. Y que está en mi 
memoria para siempre, aunque aquel dolor no me haya afectado lo más mínimo 
en toda mi vida posterior y esa mujer no haya significado nada en toda una vida
transcurrida. En aquel año 1986, que ya queda demasiado lejano en el tiempo, me
pasé la Feria de Abril sevillana más amarga y triste de todas las que he conocido, 
de soledad, frustración y desolación extremas. No mucho después, en la televisión 
de entonces, emitían una serie por las noches de Alfredo Landa: "Tristeza de amor".
La música de esta serie era la canción de Hilario Camacho que tenía en mismo título.
Y yo. descorazonado y abatido. la escuchaba y. a veces, veía la serie. La canción de
Hilario reflejaba justamente mi situación terrible de la época:

                                                   Tristeza de amor, un sueño cruel,
                                                   jugando a ganar, has vuelto a perder...
                     

EL TIEMPO

"El tiempo es un tesoro muy valioso que hay que saber aprovechar". Esta cita mía es
algo de lo muchísimo que se puede decir sobre el tiempo, porque el tiempo no se
debe dejar pasar sin sacarle partido y obtener sus frutos y recompensas. Napoleón 
dijo que cada hora perdida en la juventud es una probabilidad de desgracia para
el porvenir. Y yo pienso que es así, pues Cervantes murió escribiendo y le faltó tiempo 
para escribir mucho más. Todo lo que pudo escribir siendo más joven, que lo invirtió 
en su carrera militar, luego no le dio tiempo a hacerlo en su vejez porque le llegó la
enfermedad y la muerte. Yo pienso que el tiempo hay que aprovecharlo todo lo que 
se pueda, hay que trabajar y ser constante y hacer muchas cosas y cuando se es joven
y se tienen más facultades, energía o capacidad, saber extraerle a la vida esos 
rendimientos que otorga la juventud. Un mecánico de coches que conocí, hablando 
con él de mis actividades literarias, me insistió en el tiempo muchas veces, me dijo
que es algo importantísimo y para mí labor de escritor mucho más. El tiempo se 
pasa y si no te empleas bien en hacer todos tus proyectos y ambiciones, pierdes o
puedes perder mucho de lo que puedes aportar con tus creaciones. Sobre toda esta
realidad fundamental del tiempo me insistía una y otra vez este hombre, que no se
me escapara el tiempo sin trabajar y aprovecharlo y sacarle su jugo. Muchas veces 
me he acordado de lo que este amigo me decía sobre el tiempo, me lo dejó muy claro.
El tiempo no se nos puede pasar sin obtener de él una buena tajada, cuanta más 
mejor. Y así es, en mi vida presente de escritor me interesa explotar el tiempo y
producir obras literarias, porque no se sabe lo que podemos estar aquí y todo el
tiempo que se pierda en no hacer nada o hacer poco es resultado de no aportar 
obras creativas, porque todo el que tenga capacidad para hacerlas debe realizarlas
y que queden en la historia de la literatura para siempre.