La juventud o el divino tesoro que no queremos perder. La juventud o la vitalidad
o la fuerza y energía, la salud que suele tenerse cuando se es joven porque el cuerpo
y los órganos están nuevos y presentan muchas menos amenazas de enfermedades.
Sí, el tesoro de la juventud es un tesoro de salud --normalmente--. Una vecina mía,
ya mayor, decía que la juventud hacía mucho para vivir mejor y con más gozo y
bienestar. Pero no todo el mundo ve de igual la manera la juventud, hay quien no
la ve como un tesoro y la contempla desde una perspectiva o punto de vista
peyorativo. Así sucede, por ejemplo, con un escritor que yo he leído muchas veces.
Para él, no volvería a ser joven ni aunque se lo pagaran y que si la juventud ya
se fue, bien está que se acabara. No merece la pena, como nos ocurre en nuestros
años jóvenes, andar con los sueños ilusos y las verdades vagas. Ni hacer la mala
vida que muchos practicamos de jóvenes. Ni andar con los dramas de los amores
cuando no se conquistan. Ni estar con la vana esperanza de que todo será mejor
en el mañana. Ni estar con poco dinero, con escasos recursos económicos, porque
lo que se suele hacer es estudiar y estudiar y los ingresos --pocos ingresos-- vienen
normalmente de las perras que puedan o te quieran dar tus padres. Durante la
juventud muy difícilmente se van a lograr los sueños., ilusiones, aspiraciones o
ambiciones. Y es una dura lucha en la que no aparecen los frutos ansiados, porque
estos llegarán con más madurez y después de haber estudiado y trabajado mucho
en los años más jóvenes. en los que hay que labrarse el porvenir o el éxito en la
vida. La juventud tiene sus ventajas pero la madurez también, porque los sueños
o ilusiones juveniles puedes llegar a verlos realizados con el pasar de los años,
siendo mayor y gozar estos logros de una realidad próspera y feliz en la que has
triunfado y conseguido tus objetivos. Verte con dinero y que no te falte de nada y no
estar como cuando eras jovencito con carencias y estrecheces y necesidades y sin
poderte dar tus caprichos o deseos. La juventud tiene sus alegrías y ventajas, como
decía, pero en la madurez le puedes sacar más provecho a la vida y verte con
maravillas que durante la juventud solo quedan en los sueños y en las fantasías
nada más. Este escritor al que me he referido dice que no volverá a ser joven. a
Dios gracias. Yo tampoco querría volver a serlo y estar empezando a luchar por
llegar a un horizonte que se ve lejano y estar en números rojos y trabajar en los
estudios para no verles recompensas en condiciones, etc. Yo lo único que echo de
menos de la juventud que se me fue --ahora, que hoy día tengo 59 años y no soy
joven-- es que no padecía de los achaques y las goteras actuales. Porque como decía
mi vecina, con toda la razón, la juventud, en materia de salud. hace mucho.
No hay comentarios:
Publicar un comentario