por el amor no correspondido, por el amor que se pierde y que se nos queda frustrado
para siempre. Existe otra tristeza de amor y es por la crisis o inestabilidad en una
relación de pareja, por la ruptura de relaciones y el fracaso en un noviazgo o en un
matrimonio. Pero a estas tristezas de amor no me voy a referir ahora en este ensayo.
De lo que voy a hablar es de la tristeza por el amor que no se puede disfrutar por los
sueños y anhelos tan grandes que se tienen hacía una persona y que no se consiguen
ver realizados por el rechazo total de ese ser tan querido y admirado y ansiado, que
no corresponde a tu llamada y es contrario a toda relación y no hay éxito en el amor.
El enamoramiento intenso, el obsesivo, los sentimientos y las pasiones más fuertes,
intensas y descontroladas, la maquinaria del mundo onírico, del amor platónico, en
el que idealizas una dulzura o maravilla romántica que al final resulta utópica y
queda en lo imposible. Todo esto que he dicho yo lo viví --lo sufrí-- siendo joven, en
mi primera juventud cuando era estudiante. Y todo fue muy doloroso, terriblemente
duro y cruel y lastimoso. Yo no sé otras personas cómo lo han llevado esto o lo llevan
en su vida amorosa, pero en aquel tiempo, yo lo padecí de una manera desgarradora
y atormentadora. El quedar rotunda y definitivamente rechazado y tumbado, el no
conocer y saborear las mieles del amor más extraordinario que yo podría recibir y
darle a esa mujer que era el centro absoluto de mi vida de entonces, significó una
angustia y amargura que marcó esa etapa de mi existencia. Y que está en mi
memoria para siempre, aunque aquel dolor no me haya afectado lo más mínimo
en toda mi vida posterior y esa mujer no haya significado nada en toda una vida
transcurrida. En aquel año 1986, que ya queda demasiado lejano en el tiempo, me
pasé la Feria de Abril sevillana más amarga y triste de todas las que he conocido,
de soledad, frustración y desolación extremas. No mucho después, en la televisión
de entonces, emitían una serie por las noches de Alfredo Landa: "Tristeza de amor".
La música de esta serie era la canción de Hilario Camacho que tenía en mismo título.
Y yo. descorazonado y abatido. la escuchaba y. a veces, veía la serie. La canción de
Hilario reflejaba justamente mi situación terrible de la época:
Tristeza de amor, un sueño cruel,
jugando a ganar, has vuelto a perder...
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