algo de lo muchísimo que se puede decir sobre el tiempo, porque el tiempo no se
debe dejar pasar sin sacarle partido y obtener sus frutos y recompensas. Napoleón
dijo que cada hora perdida en la juventud es una probabilidad de desgracia para
el porvenir. Y yo pienso que es así, pues Cervantes murió escribiendo y le faltó tiempo
para escribir mucho más. Todo lo que pudo escribir siendo más joven, que lo invirtió
en su carrera militar, luego no le dio tiempo a hacerlo en su vejez porque le llegó la
enfermedad y la muerte. Yo pienso que el tiempo hay que aprovecharlo todo lo que
se pueda, hay que trabajar y ser constante y hacer muchas cosas y cuando se es joven
y se tienen más facultades, energía o capacidad, saber extraerle a la vida esos
rendimientos que otorga la juventud. Un mecánico de coches que conocí, hablando
con él de mis actividades literarias, me insistió en el tiempo muchas veces, me dijo
que es algo importantísimo y para mí labor de escritor mucho más. El tiempo se
pasa y si no te empleas bien en hacer todos tus proyectos y ambiciones, pierdes o
puedes perder mucho de lo que puedes aportar con tus creaciones. Sobre toda esta
realidad fundamental del tiempo me insistía una y otra vez este hombre, que no se
me escapara el tiempo sin trabajar y aprovecharlo y sacarle su jugo. Muchas veces
me he acordado de lo que este amigo me decía sobre el tiempo, me lo dejó muy claro.
El tiempo no se nos puede pasar sin obtener de él una buena tajada, cuanta más
mejor. Y así es, en mi vida presente de escritor me interesa explotar el tiempo y
producir obras literarias, porque no se sabe lo que podemos estar aquí y todo el
tiempo que se pierda en no hacer nada o hacer poco es resultado de no aportar
obras creativas, porque todo el que tenga capacidad para hacerlas debe realizarlas
y que queden en la historia de la literatura para siempre.
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