Las sensaciones más dulces y anhelantes
me las produce tu belleza cuando te veo.
El gozar cómo te acercas, el verte que apareces
ante mis ojos y mis entrañas enamoradas
y comunicarme contigo con febril entusiasmo,
vibrar de deseos y de ilusiones por tenerte
a mi lado con toda la dicha del mundo.
Y expresarte mi horizonte de creaciones
por tus virtudes y tus encantos de mujer
y dejarte muy claro cómo te amo,
cómo eres el centro absoluto de mi poesía,
de mi corazón que tanto se manifiesta
a través de la hermosa lírica apasionada.