miércoles, 26 de agosto de 2026

CRISTO DE LOS FAROLES

 Paseando por mi Córdoba andaluza 

llegué un día a la blanca y recogida

Plaza de Capuchinos... Y allí estabas,

Oh, Santísimo Cristo de los Faroles,

con los brazos clavados en la cruz,

allí estabas y a ti me dirigí con fe

y con amor y con mucha esperanza.

Ese día de mayo en primavera,

de soledad en la plaza, tú y yo solos 

con tus ocho faroles, con tus ojos de mármol,

me calmabas mis dolores, me llenabas

de bienestar, de gozo y desahogo.

Cristo de los Faroles, oh, Cristo milagroso,

Cristo del Sepulcro, icuánto me hiciste!

Mi encuentro contigo en paz y en silencio,

mi amor por tu grandeza, allí, en la plaza,

tú y yo solos, y yo liberado y yo curado,

te conté las penas que tenía y ahora 

la estrella de la salud, gracias a ti, iCristo vive!

iVive el Santísimo Cristo de los Faroles!

Vivo yo por tu luz pura sobre mi vida,

iOh, sí, Cristo de leyenda. emblema y esencia

de nuestra Córdoba, de nuestra gran Andalucia!


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