De los análisis sobre el mundo de los inéditos de Julián Marías, yo, a mi modesto criterio, discrepo en algún que otro punto. Estoy de acuerdo con estas reflexiones, pero quisiera matizar algunas diferencias sobre la aparición de los inéditos. Resulta que se descubren obras inéditas que a sus autores --como se ha comentado-- no les parecieron aceptables y no desearon que se publicaran, no prestaron en su vida interés por su porvenir. Y, sin embargo, gustan y atraen a un sector del público lector --ya dice el refrán que sobre gustos no hay nada escrito-- quien sí se siente identificado con ellas y no las lee solo por el hecho de tratarse de inéditos aparecidos del célebre autor. Yo expongo mi caso personal, con ejemplos, para aclarar esta cuestión tan proclive a debates y opiniones diversas. Hace unos años apareció la poesía inédita de juventud de Federico García Lorca. Yo había leído bastante la obra lírica del autor granadino y en algunos casos me había gustado y en otros no, como es normal en todo escritor, porque en la literatura no siempre se acierta. Pues sucedió que al leer estos inéditos --olvidados durante setenta y tantos años-- descubrí una poesía lorquiana que me gustó y me causó más atracción en muchos poemas que los de la mayor parte de su producción posterior editada y sobradamente conocida. En otro caso, la aparición de algunos inéditos de Luis Cernuda no me decepcionó en absoluto. Ni los de Antonio y Manuel Machado. Todo es según el criterio o el gusto de cada cual. Hay diferentes valoraciones para todo. Por ello considero que se le debe dar también valor a los inéditos, aunque, eso sí, sin olvidar por este motivo la obra que los autores respectivos destinaron para su publicación. Un caso reciente que ha sido un gran acontecimiento cultural, es la aparición de los inéditos de adolescencia de Pablo Neruda, los ya célebres y sorprendentes "Cuadernos de Temuco", perdidos durante tantos años y que su autor no quiso publicar en vida y se desentendió de ellos. Pues tras mi lectura total de estos poemas de adolescencia del genial vate chileno, he descubierto bastantes composiciones de gran belleza, de gran aprecio y valor literario por mi parte. Me han gustado y he sentido gran gozo tras su esperada aparición y voy a poner como única objeción a lo expuesto, que la mayoría de estos poemas no fueron revisados por su autor, no fueron depurados y pecan en su construcción y expresiones de falta de maduración. Pero en ellos se observa el talento artístico de un gran poeta y se contempla una voz de gran altura y valía, como luego Pablo Neruda corroboraría en tantos y tantos textos geniales a lo largo de su dilatada y ambiciosa obra. Es por ello por lo que he deseado poner estos ejemplos sobre el mundo de los inéditos que yo particularmente he observado. Y como reflexión final quiero decir que los inéditos sí deben ser publicados, pero siempre deben tenerse en cuenta las otras obras de sus autores ya editadas y valorar ambas según el gusto literario que deparen sus contenidos a los lectores.
miércoles, 21 de abril de 2021
LA GRACIA Y EL HUMORISMO EN ANDALUCÍA
martes, 20 de abril de 2021
LAS VIDAS EJEMPLARES DE LOS SANTOS
Los Santos fueron personas excepcionales, de las que han existido muy pocas a largo de la historia y que destacaron en múltiples y variadas facetas, dejando unos legados admirables a todos los seres humanos. En efecto, dieron un impresionante ejemplo de bondad y generosidad, de cariño, caridad y solidaridad, de hacer todo lo positivo que pudieron durante toda su vida por los demás, por favorecer al prójimo, por agradar y hacer feliz y transmitir dicha, gozo y alegría de vivir a todo el que estuviera a su alrededor. Eso por un lado, pero por otro fueron personas que destacaron por su inteligencia y creatividad, dotadas de ingenio y sabiduría, estudiosos y amantes de todo lo que fuera arte y cultura. De todos es sabido que muchos, además de teólogos y filósofos, fueron poetas y literatos, historiadores, biógrafos y científicos (San Lucas era médico), etc. Tanto destacaron en todo, dieron tan grandiosos ejemplos a la sociedad de su tiempo y a las del futuro ya para siempre, que lo mismo que durante toda su vida hicieron el bien y dejaron una huella genial a los que tuvieron la fortuna de conocerlos, después de muertos Dios les otorga la facultad para seguir haciéndolo desde la gloria del cielo a todos los fieles que acuden a ellos en busca de su bendición. Los Santos nos ayudan a vivir mucho mejor. A través de su intercesión, Dios nos libra del dolor en infinidad de casos que se presentan a las personas. Son muchísimos los creyentes que han visto favorecidas y salvadas sus vidas gracias a los milagros de los Santos, que han estado, están y estarán siempre presentes en el mundo para aliviarnos y hacernos la existencia mucho mejor.
lunes, 19 de abril de 2021
ELOGIO AL ESCRITOR PROLÍFICO (1)
Es evidente que la actividad literaria a la que todo escritor se enfrenta es compleja, dura, sacrificada. Es una realidad que el trabajo literario requiere sumo esfuerzo, una desagradable tensión, una gran inquietud y concentración de la mente, el cerebro realiza una intensa tarea, una descarga de pensamiento enorme a la hora de desarrollar la labor creativa. En el arduo trabajo literario son muchos los rodeos que el escritor tiene que dar: qué quito aquí, qué pongo allá que coordine con lo expresado anteriormente, qué palabra sinónima es la más adecuada a la que suena algo coloquial o superficial para que la frase o párrafo resulte mejor, cómo evitar o suprimir las reiteraciones, el problema de las comas o estructuración de las frases o cómo conseguir una sintaxis lo más adecuada posible. Pero ahí no queda la cosa: en la sacrificada tarea literaria --y me estoy refiriendo a la narrativa-- hay que darle vida a unos personajes, reflejar su mundo con verosimilitud novelística, describir acertadamente sus acciones, sus pasiones, sus fortunas, sus desgracias, etc., reflejar, en definitiva, todo lo que es el universo de la vida --que es de donde emana la auténtica y mejor literatura--. Pero no solo los personajes protagonistas de la narración: surgen otros problemas para el escritor, como el ambiente en el que se desarrolla la historia, sus descripciones, sus observaciones, la trama argumental, etc. El autor, por otra parte, tiene que descubrir cuál es el tipo de novela para la que se encuentra más capacitado o cuál le gusta más, tiene que experimentar dónde puede tener mayor éxito en su trabajo, por qué camino puede dar su talento creador sus mejores frutos. Y en cuanto a la poesía, aunque para muchos sea más cómoda y relajante de escribir, presenta también innumerables problemas para sus autores. Y me voy a referir más especialmente a la escrita con métrica porque existen esquemas métricos o poemas estróficos muy difíciles y duros de escribir y se dan muchos casos de poetas que desisten de la métrica por el abarrotamiento o corrosión mental a la que les someten estas reglas que no consiguen dominar. No pueden, por lo tanto, experimentar con éxito estos objetivos de crear poemas al estilo clásico o tradicional (lo que no quiere decir que muchos no logren hermosos poemas utilizando la vía de escritura del verso libre). Lo mismo sucede con los demás géneros literarios: es una labor muy compleja para la que hay que nacer, formarse y desarrollarla con grandes dosis de esfuerzo y entrega, hacia lo que es un todo en el escritor que lo siente y lo realiza y lo vive plenamente.
ELOGIO AL ESCRITOR PROLÍFICO (2)
El escritor prolífico es el que más intensamente siente la vida literaria, el que se vuelca con más esfuerzo y dedicación en la dura y dificultosa actividad literaria. El escritor fecundo vive esto como una obsesión, se siente drogado con su profesión y vive prácticamente nada más que para la literatura. Es todo un mundo al que no deja de darle vueltas en su cabeza, incluso cuando no escribe no deja de pensar en futuros proyectos, o qué arreglar o revisar de lo ya escrito. El escritor disciplinado es el que de verdad siente, disfruta o sufre con la literatura: sus pensamientos suelen girar en la mayoría de los casos en torno a su gigantesca y ambiciosa obra escrita y en lo mucho que quiere escribir en el futuro que le espera porque lo que más siente en su vida es la pasión por la escritura y es el universo literario que desarrolla la mayor de las razones de su existencia, es para lo que ha nacido y lo que más desea hacer. Y al igual que cualquier persona se vuelca con la profesión que ha elegido para ganarse el sustento, el escritor fecundo tiene, o debe tener muy claro, que es el ejercicio literario para lo que más sirve y así lo demuestra escribiendo con todo empeño. El autor que nace con el don de escribir mucho, debe sacarle partido a lo que ha elegido e intentar por todos los medios que su producción literaria crezca a paso agigantado, porque hay que producir a destajo para poder hacer del trabajo literario un medio de vida, ya que un escritor muy prolífico difícilmente puede compaginar esta inagotable y agotadora labor con otras.
domingo, 18 de abril de 2021
ELOGIO AL ESCRITOR PROLÍFICO (3)
En la vida del escritor prolífico debe surgir la mentalización de considerar su tarea literaria para la que portentosamente ha nacido y se forma con constancia y por la que se ha decidido para siempre, como una profesión, como un trabajo que debe realizar mientras viva. Por ello, el escritor que tiene estas cualidades, estas grandes facultades para escribir, debe explotarlas al máximo, le cueste lo que le cueste debe volcarse por sacarle los mayores frutos a su prodigiosa actividad y darlo todo por la literatura. Es lo que denominamos "sentir una gran profesionalidad por este trabajoso y duro medio de vida que ha elegido". El autor que así lo quiere debe disciplinarse y esforzarse con intensidad, aunque es como una droga que le viene y en la que no deja de sentirse inquieto y motivado por poder sumergirse. Y salvo raras excepciones, difícilmente la va a abandonar, porque es la razón fundamental de su paso por el mundo como persona y como escritor. Y es así porque en la mente fértil y potente del escritor prolífico no cesan de venirle ideas, no dejan de surgir en su cerebro inspiraciones sobre posibles obras, y luego, con enorme afán de materializarlas y con la disciplina que le caracteriza, se entrega apasionadamente en el universo de la creación y día a día no para de trabajar, de producir su gran legado para la historia de la literatura.
ELOGIO AL ESCRITOR PROLÍFICO (4)
En el primer apartado de este ensayo he elaborado una reflexión en torno a algunos de los muchos aspectos que demuestran lo difícil que es escribir. Es por ello por lo que quiero hacer desde estas páginas mi especial homenaje a la figura del escritor prolífico, mi elogio a la incansable y constante labor que desarrolla. Es obvio que su producción sea unas veces más aceptable que otras y perdonándole siempre las inevitables caídas que comete, hay que constatar que su inagotable trabajo es digno de toda alabanza, se debe sentir admiración por el escritor que se vuelca de esa forma tan extraordinaria por su actividad creativa... hay que felicitar en todo momento al autor que tiene esa enorme y prodigiosa capacidad mental para desarrollar de esta manera tan asombrosa su carrera literaria. No quiero con esto quitar mérito a los escritores que escriben poco a lo largo de su vida, pues se dan casos de estos en concreto que con una obra muy reducida, consiguen aciertos literarios de gran calidad que trascienden enormemente en el futuro de la literatura. Pero esto no es el asunto que aquí me ocupa, pues mis loas van dirigidas muy particularmente a los escritores disciplinados, a los literatos que se esfuerzan día a día por sacarle partido a la vida creativa que han elegido.