jueves, 17 de noviembre de 2016

ESTE AMOR NUESTRO SIEMPRE DESBORDANTE

Este amor nuestro siempre desbordante,
tan intenso, titánico, ferviente,
lo siento tan insólito y fragante
como el mejor paraíso adolescente.


Parece que llegó de otra galaxia
a iluminarnos de pasión y ensueños.
Esta alegría espléndida acompaña
a nuestros corazones halagüeños.


Amantes de vivencias tan geniales.
¿Es un sueño, un diamante, una utopía?
Es un mundo de fábula admirable
de cielo y gloria y luz de avemaría.

ME INVITAS A VIAJAR PARA OBSERVAR

Me invitas a viajar para observar
las joyas conservadas de la historia.
Los castillos deseas disfrutar
y retenerlos siempre en tu memoria.


Yo quiero, mujer linda, mi corazón,
gozar contigo de aquellos encantos
y todo lo sublime, esa atracción
que alimenta la fiel dicha de amarnos.


En fin, mi amor, mujer siempre querida,
yo deseo conocer muchos tesoros,
de la historia, del arte y de la ciencia
y unidos y abrazados sobretodo
demos a nuestras almas complacencia.

ME FASCINA ESCUCHAR EN MI TERRAZA

Me fascina escuchar en mi terraza
al lindo ruiseñor que canta amable.
Mis sueños y recuerdos se entrelazan
en torno a ti, mujer siempre entrañable.


Ya no disfruto tu perfil divino,
flor y esencia preciosa de mis versos.
Pero mi corazón siente el cariño
que me nutre y motiva por entero.


Canta el ruiseñor, canta la calandria.
Cantan todos los pájaros del mundo.
Canta todo el vibrar de mi garganta
por tu amor siempre cándido y profundo.

SUEÑA CON BESAR LA POESÍA DE SUS LABIOS

Sueña con besar la poesía de sus labios,
contemplar el verdoso lirismo de sus ojos.
El alba de su ser quiere sus fieles abrazos
para vibrar de dulzura y placer clamoroso.


Primavera y luz, atardeceres relajantes
llenos de puras y efervescentes impresiones.
Elegantes palabras de incipientes amantes
que respiran aromas de jardines y flores.


Pinceladas de dicha al aura de sus mejillas.
Música y resplandor en el limbo de los sueños.
Sensaciones de gozos y efluvios de alegría
es el germinar fiel del cariño verdadero.

sábado, 4 de junio de 2016

DECLARACIÓN DE AMOR

Mi querida y soñada Cristina: Te escribo desde este hospital universitario de nuestra ciudad. Una crisis de ansiedad me ha apartado de repente de nuestro entorno vecinal y ahora procuro recuperarme con estas líneas para dedicarte sincera y plenamente mi amor hacia ti, mi hermosa y dulce doncella de veinte años. Aunque sé que te doblo la edad y solo nos conocemos de vista, necesito la felicidad que nada más que tú, en estos difíciles momentos de mi vida, podrías proporcionarme. A pesar de que observo que mi presencia cuando nos encontramos por la calle no te es agradable, anhelo ahora más que nunca rehacer mi vida contigo. Necesito la salud, la ilusión, el bienestar, el cariño y el gozo de tu compañía, de iniciar una nueva etapa en mi existencia y que tú despiertes igualmente a la dicha del amor, pues siempre, desde que te he visto crecer, has estado muy sola y la soledad es una triste realidad que a veces se hace tremendamente insoportable. Quiero, sueño, anhelo la oleada de sensaciones que nuestro amor podría regalarnos, si tú quisieras entregarte a mí, sin prejuicios ni nada que nos lo pueda impedir porque te quiero fervorosamente y mi mente no hace otra cosa que pensar en ti. Desde que enviudé hace cuatro años --como supongo que sabrás por otras personas--, mi existencia ha sido muy dura, no rindo bien en mi trabajo de funcionario y voy de capa caída en mi progreso personal y laboral. A propósito, te vi no hace mucho tiempo en la Facultad de Bellas Artes de nuestra ciudad, ha sido una casualidad y una grata sorpresa encontrarte en un sitio así, pues supongo que estarás estudiando esa preciosa carrera. Pues bien, Cristina, amor mío, yo comparto también esa afición, esa pasión, esa ilusión y fantasía desmedidas por la estética del arte, ya sea dibujo, acuarela, pintura... ha sido un universo que durante muchos años he cultivado y la única terapia que me ha hecho superar, o, al menos, apaciguar los momentos y circunstancias difíciles en mi vida. Oh, sí, Cristina, ven ahora a mi ser, quiéreme, ayúdame, te adoro, te admiro, te sueño; conmigo no te faltará nunca de nada y te pido que no le des importancia a nuestra diferencia de edad ni a nada que pueda impedirnos la dicha de nuestro amor. Estoy convencido de que a tu lado renovaré mi vida y que podré hacerte feliz. Me gusta también leer, viajar, jugar al ajedrez, aunque todas estas aficiones hace tiempo que las abandoné, solo he mantenido la pintura y últimamente ni eso. Quisiera que llegara un día, que ojalá y no sea muy lejano, en que pueda rescatarlas, desarrollarlas y compartirlas contigo. Te propongo viajar conmigo, te propongo que seas la mujer de mi vida, y podamos evadirnos de la rutina de nuestra ciudad, pues he observado que no has viajado nada durante los veranos, siempre te he visto muy sola y quisiera que dejases tu soledad y descubrieras una nueva realidad, un nuevo horizonte con mi compañía. Te propongo en nuestro futuro, si tú decides ser mi mujer, que viajemos a los impresionantes museos que hay en muchos lugares del mundo y conozcamos exhaustivamente todo lo relacionado con el arte. Pero no solo esto te propongo: todo lo que tú quieras y que esté al alcance de mis posibilidades estoy dispuesto a brindártelo porque quiero ante todo que seas bienaventurada, que encuentres conmigo la alegría y el cariño que tanto creo que te mereces. No estés más sola, doncella mía, abre una novedosa realidad a tu vida y libérame de esta situación oscura en la que me encuentro: quiéreme, descúbreme porque me entrego a ti en cuerpo y alma, a corazón abierto y enamorado de ti, únicamente de ti, mi lindo amor. Ante el inmenso impulso vital que está significando para mí escribirte en estos momentos estas palabras, espero y le pido a Dios que pronto reciba el alta médica y al volver a verte en la misma calle donde vivimos, tú me hables y me refieras algo sobre esta declaración de amor, pues ansío y necesito que reflexiones y que no te sea indiferente, porque te quiero y sueño que ilumines nuestras vidas de ilusión y de esperanza.

CANCIÓN DE OTOÑO EN PRIMAVERA

Es una hermosa tarde de otoño. Me recuerda la "Canción de otoño en primavera" de Rubén Darío. Impresionante poema amoroso que el autor inicia con un famoso estribillo, que repite cada tres estrofas y con el que concluye la creación. Este estribillo, para recordarlo, dice así:

                                        Juventud, divino tesoro,
                                        ¡ya te vas para no volver!...
                                        Cuando quiero llorar, no lloro,
                                        y a veces lloro sin querer...

En esta conocida cuarteta de versos eneasílabos (Rubén acostumbró a utilizar versos que apenas habían sido cultivados en la Historia de la Literatura), se puede destacar un fuerte impulso vital, de intensidad y dolor, ante la pérdida del tesoro de la juventud. Pero es significativa la antítesis de los versos tercero y cuarto. La antítesis de la vida, en la que el autor colma de expresividad y fuerza la emoción que siente, la sensación de tristeza:

                                       Cuando quiero llorar... no lloro.
                                       Cuando no quiero llorar... lloro.

Es un sentimiento que queda reflejado en su plenitud con la energía lírica que Rubén Darío logra con su sabia utilización de la retórica, en este caso del contraste o antítesis, que además de darle a la creación un cierto matiz filosófico (son estructuras que pueden ser adaptables a su interpretación lógica), se produce una mayor contradicción de la vida. Tal y como sucede en Santa Teresa en sus impresionantes antítesis sobre la vida y la muerte, que están cargadas de sabor filosófico en tan solo tres versos:

                                       Vivo sin vivir en mí,
                                       y tan alta vida espero
                                       que muero porque no muero.

Igualmente tienen su interpretación lógica. La lógica se extrae de los significantes de las palabras y se le da su significado a través de las reglas de sus signos abstractos. En esto observo una diferencia substancial con respecto a las matemáticas, pese a la consabida identidad matemática--lógica o lógica --matemática. En el ejemplo de los dos poemas la lógica nos sirve para tratar mediante su simbología de dar una interpretación de la realidad de la vida expresada en estas creaciones literarias. Pero suelen darse ejemplos no solo en las creaciones literarias sino en muchas frases de la vida cotidiana que pueden ser analizadas mediante la lógica, y que nos causan una sorpresa cuando se comprueban tales contenidos mediante las llamadas tablas de verdad. El contenido literario del conocido estribillo de Rubén Darío es compatible con su valor filosófico. Y esto es así porque está claro que la realidad de filosofar no solamente se encuentra y adquiere o se cultiva sumergiéndose en estas lecturas específicas, o sea, en los ensayos que se centran en el tema y que es el género literario en el que más comúnmente se suele expresar la realidad del pensamiento. Muchas veces en los otros géneros literarios (en la poesía, la novela, el teatro) se dan valores en sus contenidos claramente vinculados al saber filosófico. Se podrían citar innumerables ejemplos pero en estos momentos se me ocurre el de los Proverbios y Cantares de Antonio Machado. Pero, sin duda, el caso más original y quizá trascendental lo representa Miguel de Unamuno, que llevó su obsesión y sentimiento trágico de la vida, sus inquietudes filosóficas en definitiva, a todos los géneros que cultivó, insistiendo en cada uno de ellos (hasta en el teatro, como es el caso de "Fedra") sobre el problema de la personalidad, la inmortalidad del alma y todas las cuestiones que rodearon su visión de la vida a través del pensamiento. Esta lectura de la "Canción de otoño en primavera" en esta dulce tarde otoñal me ha hecho recapacitar, a través de esa antítesis, lo que siempre ha sido una realidad en la literatura y en la filosofía: las conexiones, afinidades o interrelaciones entre estos dos saberes. Aunque, como es sabido, al filosofar no solo se pretende dar una explicación al mundo y a la vida bien a través de las letras o de las ciencias; la filosofía yo la observo como la materia o el saber que engloba a todos los demás saberes existentes y que intenta analizar y profundizar con sus métodos y objetivos toda la verdad que encierra la realidad de la vida, la Alezeia o realidad verdadera que persigue descubrir, que está impregnada en las otras materias y de las que se nutre en el intento de desvelar los misterios que permanecen ocultos en la existencia humana.

viernes, 3 de junio de 2016

LA COLECCIÓN TEMÁTICA

José Luis, un adolescente de doce años, llevaba desde que era muy niño disfrutando con la filatelia. Fue su abuelo Jaime el que lo aficionó a este hermoso pasatiempo y siempre sentía mucha atracción cuando contemplaba la enorme y variada colección de su abuelo. A pesar de su avanzada edad y tantos años reuniendo tantas colecciones, Jaime mantenía intacta la afición por este arte que nunca lo había dejado ni descuidado, pues sentía una especial fascinación de toda la vida que por fortuna había heredado su nieto. José Luis hasta ahora había coleccionado sellos usados de muchos países, pues el sello matasellado le gustaba más y era más asequible a su economía. Pero estando un día en una Filatelia de su ciudad que solía frecuentar con su abuelo, sintió de repente deseo por hacer una colección temática. José Luis había visto en numerosas ocasiones sellos en paqueterías de muchos temas y le gustaban, pero tardó en cuajar esta idea. Cuando se lo comentó a su abuelo Jaime y al empleado de la Filatelia, los dos le animaron a que comprara estos sellos e hiciera una colección así, pues colocándola bien ordenada, con gusto e ingenio en un clasificador, el resultado sería alucinante. Sin embargo, a los padres de José Luis no les agradaba que se gastara el dinero en sellos ni que le absorbieran el tiempo de estudio, pero como nunca había suspendido ninguna asignatura, si tenía ilusión por este mágico mundo del coleccionismo filatélico debían dejarlo que siguiera con esta pasión. Su abuelo Jaime le regaló un clasificador grande y le prometió que cada mes le compraría dos paqueterías temáticas. De esta forma José Luis comenzó a colocar en el clasificador los sellos de las dos primeras paqueterías cuyos temas eran Arte y Astronomía. El procedimiento que siguió para que estos sellos quedaran estructurados de la forma más idónea fue, en primer lugar, agruparlos por continentes. Y así puso todos los sellos que venían de países europeos primero, después los de países asiáticos, luego los africanos, los de América... dentro de cada una de estas clasificaciones los ordenó de más antiguos a más modernos y también puso juntos a los que observaba que pertenecían a una misma serie. Resultó genial la forma en que quedaron ordenados y siguió durante muchos meses colocando nuevas paqueterías en el clasificador: aviones, barcos, edificios y monumentos, coches, deportes, desnudos, dinosaurios, fauna, flora, fútbol, infantiles, mariposas, orientales, olimpiadas, pájaros, peces, personajes, pinturas... Fueron tantas paqueterías las que había que tardó más de un año en reunir esta preciosa colección temática que quedó de auténtico lujo. Y cada vez que la enseñaba a sus amigos y a otras personas se quedaban maravillados de lo bien presentada que estaba. Y fue Jaime el primer admirador de esta bella colección de su nieto que tenía el gusto de haberle comprado poco a poco, por lo que decidió que toda su colección la heredara íntegramente José Luis, por el encanto y el interés que había mostrado siempre por la filatelia.