martes, 24 de noviembre de 2015

SONETO

He visto una belleza de mujer
que me encanta. me inunda, me apasiona,
y no he visto nunca una persona
que yo desee, quiera y sueñe ver.


Yo quiero amor sincero, ¡tu querer!
Aventura inmortal... si se ocasiona.
Vivir una verdad... tu amor menciona
la llegada de un nuevo oscurecer.


No existe amor más tierno, ¡tu sentir!
Amorosa y feliz tu compañía
en un lejano y soñador vivir...


Esperando que empiece ese buen día
y que comprendas, ¡quiero conseguir!
tu colosal verdad. ¡Oh mujer mía!

SONETO

Estos días oscuros de mi vida
no pruebo una dulzura de mujer.
Mi triste corazón quiere perder
la amargura y angustia retenida.


Este penar de mi alma tan sufrida.
Mi negra situación sin resolver.
Este ansiado deseo de querer...
¡Oh dura soledad por mí sentida!


Yo quisiera probar un corazón,
escuchar una dulce voz de amiga
y vivir un eterno palpitar.


Yo quisiera salir de esta ilusión,
que la imaginación no me persiga
y sentir lo más lindo del amar.

SONETO

Estoy viviendo el drama de no amar.
Los días pasan y el amor futuro
se extiende sobre mi vivir oscuro
muy cercano al dolor de  mi soñar.


Con esta soledad quiero acabar
y mi impotencia de probar lo puro
me afecta el alma en un pensar tan duro
que me angustia el deseo en mi clamar.


Yo necesito amor tierno y colmado
sin sentirlo soñado ni perdido
en un retoque de dolor frustrado.


El día que yo escape de mi nido
y disfrute ese amor tan deseado
mi corazón tendrá un nuevo latido.

SONETO

La mujer sevillana nunca me ama.
Me detesta, rechaza, ni me siente.
Triste y dura mi vida tan doliente
y torturadas noches en mi cama.


Mi verso enamorado pide y clama
en el sincero amor, sobresaliente
mas mi amor no responde a suficiente
porque mi corazón es una llama.


Esa llama caliente y con ausencia,
mi persona está siendo degradada
en todas las demandas del amor...


Mi verso siempre gritará clemencia
de la persona, ¡amor mío! ¡mi amada!
hasta que mi alma escape del dolor.

SONETO

Mi amor da pena, nunca lo he probado.
Mi alma a solas, no tiene compañía.
Tristes mis noches, solitario el día...
De nunca una mujer me ha adorado.


No me preocupa, no. Yo viviré,
mientras estos tristes días aguanto
sin que el amor me sobresalte tanto...
Con corazón desamparado iré.


Sin amor es difícil el vivir,
lo dijo nuestro genial Arcipreste
mas mi vida apenada aguanto así.


El amor es fatal para el sentir,
el que no lo desee que lo deteste
mas yo no quiero estar a solas... Sí.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

ROMANCE DE MEDITACIÓN AMOROSA

¡Cuánto tiempo sueño y sueño
que llegue la primavera!
¡Primavera con sus frutos
de amar en naturaleza,
de sentir la luminosa
presencia de la belleza!
¡Hermosura de mujer
que quiero como promesa
de mi vida en el futuro!
Sentimiento de la estética
en la imagen femenina.
¡Oh ansias de la presencia
de amistad en las entrañas
de mi alma siempre incompleta!
De amistad siempre profunda
con mis dulces compañeras,
mis simpáticas amigas
que deseo con entrega
de ilusiones y proyectos
hacia nuestra dicha eterna.
Hacia el real acto unitivo,
quiero mi fusión repleta
con la mujer natural
para vivir la más plena
evasión de mente y cuerpo.
Dirigirme a la serena
concepción de mi amorosa
llama por siempre de cera.
Encontrar ese sentido
de vida siempre sincera
en el más hermoso amor
que llene mi vida entera.
Mi sentido solitario,
que este mi sentido fuera
acabar con mi dolor
y con mi tragedia a cuestas.
¡Oh doliente oscuridad
en mi más profunda pena
por no sentir el amor!
Mi cuerpo quiere y desea
sentir la más necesaria
unión de nuestra firmeza
pasional, de nuestra rosa
tantas veces negra y negra.
Pero el pasado se olvida
y nuestra fortuna llega.
Llega el amor, llegará
la felicidad, la nueva
esperanza de querernos
sïempre en la verdadera
hermosura de tu ser.
Tú, mi mujer, siempre bella,
yo siempre te he adorado,
te he querido, quisiera
sentirte con tu alegría,
tu cuerpo siempre a mi vera.
Y que el sabor de tu boca
vibre en mi piel con las frescas
uvas dulces de tus besos
de moscatel y azucenas.
Y durante tantos años
nunca, nunca, mi princesa
pude besar tu perfume,
tu cara de flor, doncella,
tu apasionante reír...
¡Dulce encanto de trianera!
¡Oh mujer hermosa! ¡Guapa!...
Guapa y con inteligencia
que quisiera disfrutar
en la vida que me espera.
Nuestro mundo más precioso
de sueños y con presencia
del amor inagotable
en el foco de tinieblas...
¡Esas noches sevillanas!
¡Oh tinieblas! Esas fiestas
juveniles de hermosa
luz y color manifiesta.
¡Qué futuro tan increíble!
¡Qué pasión tan verdadera!
Siente mi fiel corazón,
sueña mi mente la nueva,
definitiva venida
de esta mi dulce experiencia.
Y olvidemos el pasado
de amarga y dura tristeza
que pensando en el futuro
mi inclino por tu pureza...
¡Quiero sentir la más dulce
concepción de nuestra cierta
pasión por siempre esperada!
Poder encender la vela
de mis ansias... ¡Oh mujer!
Yo te quiero, compañera,
yo quiero esa luz que anuncie,
que ilumine la colmena
con sabor de dulce flor,
con sabor de dulce fresa.
Quiero sentir la verdad
que inunde la vida nuestra.

ROMANCE A UNA AMIGA

Yo te escribo este poema
y te digo que te aprecio.
Eres esa buena amiga
que mi alma llevará dentro.
Te escribo de corazón
por tu encanto y sentimiento.
Reconozco con cariño
nuestros alegres momentos.
Tu alegría y tu dulzura...
Corazón siempre sincero.
Has señalado mi vida
y te digo que te quiero...
Te quiero con amistad,
te quiero en mi pensamiento
porque tú eres una flor
de ternura y de talento.
Ya has quedado conmigo,
ya mi mente está en lo cierto
porque eres una mujer
con corazón verdadero.
Has sentido una amistad...
Tu corazón siempre lleno.
Ya siempre quiero tenerte
porque con amor te siento.